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title: "\"El Tao de los números\" -  decimocuarta entrega"
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description: "14ª Entrega del libro \"El Tao de los números\" de Antonio Morales"
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date_published: "2026-09-20T08:17:00+02:00"
date_modified: "2026-09-10T10:21:01+02:00"
tags:
  - "Antonio Morales"
  - "Cosas que hacer"
  - "El Tao de los números"
  - "Leer"
  - "Libros"
author_name: "Antonio Morales"
category_name: "Cajón de Sastre"
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category_description: "General"
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# "El Tao de los números" -  decimocuarta entrega

![Captura de pantalla 2026-06-01 121253](/download/multimedia.normal.a5895ca1b031c334.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

CONSTRUCCIÓN DE NÚMEROS

Por raro que parezca la teoría general de números, en el contexto del desarrollo personal del individuo, tiene una relación estrecha con la autoafirmación del ser humano, la flexibilidad y el equilibrio en movimiento y a decir verdad todo ello, modestamente, es lo que estoy intentando consolidar a lo largo de este libro ya que no es posible todo ello sin reflexión que es la base primordial para cualquier actividad que pretendamos acometer.

Respecto a la idea inicial que quiero trasladar voy a plasmar, precisamente, una especie de juego que invite a esa reflexión, al movimiento del intelecto pero, también, del corazón, de la “razón intuitiva” como forma práctica de explicar e introducir aquello sobre lo que debo expresarme ahora. Para el resto una información general de cómo podemos saber rápidamente la diferencia entre potencias consecutivas al cuadrado, cubo o potencia cuarta como ejemplos para inferir, de ello, el dinamismo y leyes que rigen ciertas operaciones dentro de un universo numérico como es el comprendido entre el 1 y el 9 fundamento de todos los demás.

**IMAGEN 26**.- El tablero de la vida

1   2   3   4   5   6   7   8   **9**     2   3   4   5   6   7   8   **9**   **8**     3   4   5   6   7   8   **9**   1   **7**     4   5   6   7   8   **9**   1   2   **6**     5   6   7   8   **9**   1   2   3   **5**     6   7   8   **9**   1   2   3   4   **4**     7   8   **9**   1   2   3   4   5   **3**     8   **9**   1   2   3   4   5   6   **2**     **9**   1   2   3   4   5   6   7   **1**

¿Han observado bien la imagen? Les sugiero que reflexionen sobre lo que ven en estos momentos sin intentar buscar alguna solución en el libro. Yo he sacado mis propias conclusiones, elaboradas mis hipótesis y efectuadas mis abstracciones personales que me han ayudado a conectar. Para iniciarles, solamente les diré en estos momentos que tienen ante sí un tablero cuadrado, que es lo que ven como algo obvio. Si son capaces de aguardar y continuar con la lectura, cuando encuentren la(s) respuesta(s) piensen cuántas cosas han volado por su imaginación, qué les ha producido ver esto y encontrar la contestación, qué han descubierto por sí mismos, qué ha sucedido en este trozo de lo que llamamos tiempo en su entorno, con usted mismo, en el mundo. Mediten si se han dejado guiar por la mera apariencia o no.

Siéntense tranquilamente, sin nervios. Aquieten su mente, su espíritu. Dejen que los números le “hablen”, que penetren en su mente y luego les comunique. Capte la disposición. Anoten sus sensaciones y digan para sí mismos si les ha servido de algo su propia reflexión. Entonces habrán iniciado su terapia personal únicamente dejando que fluya la mente y aquietando su corazón. Intenten continuar con la lectura sin que, por otra parte, la mente les inocule la ansiedad sobre cuál es el resultado. ¿Acaso importa? Una vez efectuada esta introducción, continuemos pues.

Sobre la construcción de números existen multitud de conjeturas más o menos complejas desde la teoría elemental del algoritmo de Euclides hasta la computacional en criptografía para la protección de datos. Pero eso no quita para que cada uno de nosotros pueda convertirse en un potencial creador de una teoría que sintonice con otras ya vistas o quién sabe si abriendo nuevos caminos. Tan sólo es decir quiero, porque es lo que necesito para ocupar un lugar en el mundo. Sin prejuicios, sin fobias, sin miedos. Y eso tiene un efecto liberador. Si la música ocupa un lugar propio (hasta de honor) en la práctica sanadora, al igual que la combinación de colores en la cromática a través de la pintura; si hacer encaje de bolillos o punto de cruz aísla, evade la mente, cultiva la paciencia; si la escritura también es considerada beneficiosa, o el practicar el arte del mimo, o una escenificación para representar un hecho y potenciar el lenguaje corporal ¿por qué no va a serlo la contemplación y actuación creativa posterior sobre los números? Es el poder de construcción y reconstrucción en los procesos mentales lo que puede hacernos resurgir, o sea resucitar a la vida cuando hemos caído en el abismo de zonas oscuras, dominado por fuerzas centrífugas que nos atrapan, atenazan, impidiéndonos el movimiento libre. Y con esto no estoy diciendo que un número me haga superar un bloqueo mental, no. Con esto estoy diciendo exactamente que desprejuiciar es positivo, hacer saltar todos los esquemas aprendidos, vaciar el recuadro y volver a llenarlo puede ser la actitud idónea. Me ayudo de la comprensión del universo numérico para comprender mi propio movimiento, mi lugar en el tablero de la vida. Comprendo mis limitaciones sabiendo el recorrido que debo realizar hasta llegar a 9. Que en el camino puedo ir creando y, por eso, de ahí el mandato creced y multiplicaos. No en el sentido de procreación física. Es la procreación mental, es la creación dada por el Poder Supremo del que yo soy una imagen. Mi mandato es construir. El tablero está vacío antes de. Su contenido es preexistente, está en la mente. Es aquello que resuena como “y al principio era la Palabra”. Esto es, el Logos.

En el acto creativo me encuentro conmigo mismo, como soy. Por eso es una afirmación en el *Yo soy*. Tengo que encontrarme con lo vacío para llenarlo y vaciar lo lleno. Así es la vida igual que una escalera que sube pero también que baja.

Cuando he construido el tablero, fue un impulso el que me movió a su formación. Fui generando en lo exterior lo interior creativo. Antes no existía nada en el papel, sólo vacío. Después vino la imagen de lo que quería expresar o de lo que he expresado en palabras. Una imagen cuadrada de 81 casilleros me ha servido para dar sentido a muchos cientos de palabras escritas. He ido dotando de contenido, llenando el hueco, dando forma. Así es cualquier tipo de juego con números. Lo esencial es la actitud. No importa que sepamos o no de antemano. Podemos aprender. Es cuestión de pedir ayuda.

Si sabemos y nos atascamos, es cuestión de esperar. Surgirá lo que necesitemos saber en cada momento, nada más y nada menos. También cultivamos, de otro lado, varias virtudes con nuestra actitud ante “lo nuevo”: aprendemos a no retar ni competir, a no obligarnos a ser perfectos porque no hay motivo para ello pero tampoco a ser negligentes, a pedir ayuda, a ser humildes porque no lo sabemos todo, a ser pacientes y no desesperarnos, a combatir la ansiedad, aprendemos a desconectar del mundo exterior para adentrarnos en el mundo interior al que queremos dar forma, sonreímos cuando hemos conseguido dar con una clave no vista antes y no nos enfadamos cuando no damos con ella por el sentido ya adquirido de no competir absurdamente.

Visto así si somos capaces de adentrarnos en la abstracción ¿Quién dijo que la abstracción no es adecuada para entrenar la mente, o sea para la meditación? Luego, de forma sencilla, lo que consideraba *feo* lo he convertido en bello porque lo que es está en mi mente de la forma que quiero presentarlo. Es mi actitud la que modifico para comprender las cosas del mundo y para transformarlo. No hay un mundo mejor si yo no mejoro. No es el mundo el que cambia para comprenderme a mí. Con lo cual también estoy entrando en el conocimiento de mí mismo, que es de lo que se trata en última y primera instancia haciendo honor al templo de Delfos.

He aprendido que la palabra juego no es dramática por asociarla a la ludopatía, que el número no es odioso por sí mismo por llevar parejo un déficit económico, que puedo enfrentarme con lo vacío para llenarlo que es tanto como decir enfrentarme con mis miedos para despojarme de ellos. Que construir es querer. Finalmente que la palabra terapia no se aplica sólo a quienes aparentan estar enfermos sino a quienes parecen estar sanos, con un contenido que ha de elevarnos por encima de todo la autonomía personal, la capacidad de ser libres, de brillar con la luz que nos es propia.

He asimilado que la sabiduría interior me llevará a la superación de las disfunciones del desorden. Que un trastorno (o crisis) es o puede ser consecuencia de una agresión hacia mí mismo y que yo, mejor que nadie, he de situarme en el lugar correcto para volver al orden, a la paz. Vale decir a la senda de la sanación interior desde la elevación de mi propia conciencia. La aventura continua.

Si han sido capaces de llegar hasta aquí sin haber buscado antes cuando vieron la imagen 26, si han mantenido la distancia emocional sin alteraciones entonces han logrado un objetivo que era la serenidad. Primera prueba superada. Si, además, al sentarse ante la figura les ha despertado una “curiosidad científica” es que algo les llama. Buena señal. Si se han puesto a buscar alguna solución, sin importar el resultado final aquí reflejado, otra prueba superada. Se trataba de su autonomía personal, su visión de las cosas y no la mía. Si como consecuencia de adentrarse en el tablero han notado que su mente se volvía algo más rápida, captando con sencillez, otra prueba superada. Lo expresado en el cuadrado no es difícil ni complejo. Es sencillo y básico, y en lo sencillo radica todo lo demás. Nosotros volvemos complejas todas las situaciones.

Veamos entonces esas reflexiones que podamos extraer acerca del tablero en la imagen 26:

- Primera obviedad a simple vista: El tablero, al ser un cuadrado de 9 x 9, obtiene un resultado de 81 casilleros cuadrados siendo, por tanto, una superficie de 81 cuadrados sea cual sea el parámetro adoptado (metro, centímetro, etc.)
- De resulta de la anterior obviedad surge otra: como los números enteros simples y básicos están contenidos entre 1 y 9, la medida máxima simple es la reflejada de 81. Somos conscientes que todos los demás números son combinaciones entre 1 y 9 siendo el cero número auxiliar para definir y fijar posiciones en el universo numérico reflejado.

- En cuanto al tablero la columna de la derecha (en negrilla) tiene una disposición descendente y la de la izquierda ascendente.
- Las filas están dispuestas en el sentido de las agujas del reloj: izquierda – derecha desde 9 a 1, de 1 a 9, de 9 a 1 sin que exista una cuarta secuencia consecutiva con lo que la figura no se cierra. Digamos que la base queda abierta como reflejo en la imagen 27. De izquierda subo, giro y bajo hacia derecha pero no avanzo más manteniendo la secuencia. Es una puerta abierta hacia otras dimensiones por explorar personalmente.

**IMAGEN 27.- MOVIMIENTO DE SECUENCIAS**

┌────────→

│  │

│  │

│  │

Cada fila comienza por el número asignado inicialmente desde la columna izquierda, continuando su orden ascendente pero al llegar al nueve comienza por el uno nuevamente y esa fila termina con el dígito asignado previamente en la columna descendente.

Se ha trazado una diagonal que cubre (con sombra oscura) todos los números 9.

**Primeras conclusiones:**

1. Voy a comenzar justamente por la diagonal trazada: El valor que recorre es el del cuadrado 9 X 9 = 81. Divide al cuadrado en dos triángulos rectángulos perfectamente delimitados. Si han observado, el triángulo que queda a la izquierda de la vista contiene todos los cuadrados desde el 1 al 9 y éste, a su vez, la línea divisoria entre ambos triángulos.

2. Al comprobarse con cualquier cuadrado que la diagonal trazada responde al planteado, nos da la conclusión que la superficie de dicho cuadrado está contenida en la sumatoria de los valores de la diagonal.

3. Es en un triángulo donde se comprenden los cuadrados del campo numérico dado. Y el triángulo es la parte del todo (cuadrado).

4. Los cuadrados vienen perfectamente definidos por el número de casilleros interiores abarcados. El 1 es una vez 1 (1x1), el 2 es dos veces 2 (2x2), el 3 es tres veces tres (3x3) y así sucesivamente.

5. Los números representados en la última columna de la derecha de la imagen 26 (con orden descendente) tienen una particularidad: todos ellos son el resultado de la llamada **reducción pitagórica** de los ocho anteriores de su fila respectiva. Y desgloso las sumas de las nueves filas:

Cada fila viene determinada por el número que la encabeza en la columna de la izquierda. La reducción se efectúa descomponiendo los números hasta dejarlos en uno por sumatoria de sus anteriores. Aquí expreso el resultado final de la suma de todos los números de cada fila.

**Fila 1**: 36╫ (3+6) = **9****Fila 2**: 44╫ (4+4) = **8****Fila 3**:43╫ (4+3) = **7**

**Fila 4**: 42╫ (4+2) = **6****Fila 5**: 41╫ (4+1) = **5****Fila 6**: 40╫ (4+0) = **4**

**Fila 7**: 39╫ (3+9=12)= **3****Fila 8**: 38╫ (3+8=11)=**2****Fila 9**: 37╫ (3+7=10)=**1**

I. A partir del número 3 nace el sentido del volumen, de lo cúbico. Así, pueden comprobar que si la secuencia 3-3-3 la convierto en una multiplicación de 3x3x3 esto es igual que 33 = 27. Por tanto de lo rectilíneo nace el cuadrado y de éste el volumen.

II. Cada número en el casillero recuerda distintas operaciones y posiciones que puede ocupar en combinación con otros casilleros del mismo valor, con respecto a sí mismo o con otros casilleros. Por ejemplo el número 2 contiene 2 casilleros. Puede evocarnos que son 2 veces 2. O sea 2 x 2 que es lo mismo que el cuadrado de 2 o 22. Ahora, bien, también se convierte en suma repetitiva (2+2) tantas veces como aparece que es igual a decir lo de antes pero por un camino más largo. También nos trae a la mente la independencia de cada casillero. En este caso, al tener un valor individual, nosotros lo convertimos en aquello que queremos o necesitamos expresar. Sea por ejemplo que el casillero de 2 indica que cada uno de los casilleros de 2 tiene una magnitud determinada en metros de lado. Esto es, que el casillero 2 tiene un cuadrado de lado = 2 metros. Entonces calcular su superficie sería aplicar la formulación (lado x lado) cuyo resultado es 2 x 2 o 22. Así, pues, los casilleros con 2 los hemos convertido en superficies de 4 metros cuadrados.

Pero, asimismo, lo que es un cuadrado contiene su operación inversa. Un árbol tiene raíz. Así el cuadrado de 2 como árbol tiene su raíz también cuadrada. Si el resultado de dos casilleros de 2 es igual a 4. La raíz está en el primer casillero, en el origen. Vean cualquiera de los números. Por ejemplo el 8 aparece 8 veces, su cuadrado (8 x8 ò 82 = 64) tiene valor 64. La raíz cuadrada de 64 (√64 = 8) es igual a 8. Son pensamientos encadenados que nos van recordando aquello que aprendimos, y lo que no quisimos aprender o no supieron enseñarnos. Pero, ahora, con más libertad y agilidad. Sin el miedo de antaño.

También podría indicarnos el 2 que la parcela cuadrada que vemos tiene una capacidad para 2 metros cúbicos. Hablamos de volumen medidos en litros como tercera dimensión que existía antes que inhaláramos el primer soplo pero no sabía cómo denominarla o medirla hasta que ante mí aparecieron las luces que tres conceptos lo hacían posible. Así el número nos da la medida y el orden, el qué, cómo y cuándo de las cosas.

También podemos comprobar el poder del abstracto en su capacidad de traernos ideas que misteriosamente sabemos pero están ocultas en lo más profundo de nuestra estructura cerebral, en las células más recónditas. Y, sobre todo, que la medida es la conjunción del abstracto (2) con lo concreto o mensurable (objeto de una superficie en metros cuadrados). El número es pensamiento y acción. Es movimiento, es dialéctica.

1. El triángulo de la izquierda (en el tablero) es perfecto al contener todos los números con sus cuadrados, y con el sentido cúbico a partir del 3 que lo configura. Es el triángulo de la vida en cuyo seno se encuentra toda la disposición de seres. El *triángulo pélvico* dibuja la residencia de la semilla vital en nosotros.

2. El triángulo de la derecha es lo que se está conformando pero aún caótico, impreciso. Lo único que los une es la totalidad reflejada en el número 9. Todavía no es una comunidad estructurada.

3. La diagonal (expresada aquí en el 9) es la delgada línea que separa lo que es y existe de lo que aún no es, pero preexiste en el triángulo derecho. Es la sutil línea de la vida que nos puede situar a un lado u otro. Por tanto es el fin, pero también lo que da paso a lo nuevo. Igualmente nos recuerda el límite de lo que es finito y que nuestra existencia es fronteriza.

4. La diagonal es el límite entre lo ascendente y lo decadente. Ahora, bien, lo escrito en el punto 6) está incompleto. No aparece el cero. Ciertamente es así.

5. ¿Ven la tabla de la imagen 28? No contiene ningún valor dentro pero puede contenerlos todos o podemos hacerlos desaparecer. Eso es cero. Todo y nada. Pero también cero es una posición en el tablero cuyo sentido de la medida está en relación con la aparición de otro número.

En otro lugar de este libro he escrito sobre el cero y creo que este ejemplo podría servir de apoyo a lo ya expresado. Gráficamente -con el tablero sobre la mesa- no tenemos cantidad alguna reflejada, sólo una estructura vacía. Hay que dotarlo de contenido. El cero entra en el contenido como elemento auxiliar para fijar una posición. Ahora observemos en la imagen 29 dónde hemos ido situando los ceros y el número entero escogido para dar contenido, en este caso el número 1. Si leemos desde la línea primera a la última el cero ha ido ganando valor a medida que bajábamos en sentido horizontal y los valores mínimo y máximo están perfectamente definidos tanto contraponiendo primera y última línea como primera y última fila. Pueden comprobar que el cero a la izquierda no contiene más valor añadido a la unidad. Su posición a la derecha sí le añade un valor al número elegido y lo va haciendo más grande, lo va ensalzando. Por tanto el cero como auxiliar en el “espacio o campo” de números enteros ¡ojo! sólo añade, no mengua. Así cobra sentido este sencillo y profundo verso “Es sólo en el vacío donde se halla lo que es verdaderamente esencial” (Cap. XI Tao Te Ching).

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