
Esta guerra ilegal está teniendo consecuencias inmediatas en forma de destrucción de infraestructuras -entre ellas viviendas, escuelas y hospitales-, el desplazamiento obligado y la muerte de miles de personas; la mayoría civiles, como esas 176 niñas asesinadas por un bombardeo estadounidense a su colegio de primaria al sur de Irán. Dirán que un daño colateral más, pero probablemente sería mejor definido como un crimen de guerra más.

















