
El planteamiento consistía en boicotear a Israel en las redes sociales. Leemos al siempre audaz Álvaro Morales en canariasahora.com: “Los promotores de esta iniciativa denuncian que se utilice el deporte como estrategia de lavado de cara que permite que Israel siga perpetuando crímenes de guerra y de lesa humanidad, así como manipulando a gobiernos de medio mundo y socavando nuestras democracias”.































