La diversidad que sostiene la vida se está apagando, pero aún podemos revertirlo. Esta nota invita a recuperar agroecosistemas desde el trabajo con plantas nativas y polinizadores, a partir de prácticas concretas de restauración socioecológica, de la agroecología y desde el poder de las plantas nativas. Ellas son capaces de reactivar su conexión ancestral con los polinizadores. Con criterios claros y una selección precisa de especies locales, se propone transformar jardines, huertas y espacios urbanos en refugios vivos.
Por Julieta Torrico Chalabe* y Julieta Badini** para La tinta