Tradwifes: del pan casero a la batalla cultural

Lo que durante décadas fue denunciado como trabajo doméstico no remunerado se convirtió en un producto aspiracional capaz de generar millones de reproducciones y reforzar viejos estereotipos de género. Las investigadoras Silvana Darré Otero y María Marta Herrera dialogaron sobre este tema con El Grito del Sur.
Por Dalia Cybel
 
Mundo05 de septiembre de 2026 El Grito Del Sur

Captura de pantalla 2026-08-04 113140

Imagen Marisa Howenstine- unsplash

Este artículo fue publicado originalmente en  "El Grito Del Sur"

Cocinar con delantales de cuadrillé impecables, hornear tartas de frutilla, tender sábanas blancas recién planchadas y recibir al marido con el pelo perfectamente peinado. La escena parece extraída de una publicidad estadounidense de los años cincuenta. 

Pero no es un archivo: se trata de uno de los contenidos que hoy inundan TikTok, Instagram y YouTube bajo una estética cuidadosamente producida que romantiza el regreso de la «esposa tradicional». Detrás de esa imagen pulcra, luminosa y aparentemente inocente, se esconde un proyecto político que busca reinstalar un orden social en el que las mujeres vuelven a ser definidas por su capacidad de servir, cuidar y obedecer.

Ese fenómeno tiene un nombre: tradwife, un neologismo formado por las palabras inglesas traditional (tradicional) y wife (esposa). Sus principales referentes reivindican los valores cristianos conservadores, la llamada «familia natural» y una rígida división sexual del trabajo: los hombres producen, gobiernan y toman las decisiones; las mujeres sostienen el hogar, crían a los hijos e hijas, y administran los afectos. En ese relato, la subordinación deja de presentarse como desigualdad para convertirse en una elección libre, elegante e incluso empoderante.

“Estas influencers reivindican un retorno a los valores tradicionales y un modo de vida que, en realidad, es ficticio”, relató a El Grito del Sur Silvana Darré Otero, Doctora en Ciencias Sociales (FLACSO Argentina) y Magíster en Estudios de Género (UNR Argentina). 

La paradoja no es menor. Mientras el feminismo lleva décadas denunciando que el trabajo doméstico y de cuidados ha sido históricamente invisibilizado y explotado, el universo tradwife lo convierte en un producto aspiracional capaz de generar millones de reproducciones, contratos publicitarios y negocios digitales. Lo que durante generaciones fue una carga no remunerada para millones de mujeres aparece ahora envuelto en filtros cálidos de Instagram, vajillas de porcelana y recetas caseras.

“Sería muy contradictorio ser ama de casa tradicional y al mismo tiempo opinar de política. Por eso hablan de volver al refugio, al hogar, la crianza de los niños, hacer pan, criar animales. Ahí surge una cuestión aspiracional por parte de sus seguidoras que, en un mundo tan precarizado, también aspiran a dejar de trabajar 15 horas”, continúa Silvana, autora junto con María Marta Herrera del artículo La esposa emprendedora: paradojas neoliberales y guerras culturales en el fenómeno tradwife latinoamericano. 

Captura de pantalla 2026-03-12 120343Violencia digital merma auge político de la mujer en América Latina


Para muchas de sus seguidoras latinas, ser tradwife significa no viajar dos horas a buscar a los hijos al colegio, no tener tres trabajos precarizados, no criar sola, no vivir agotada. No es casual que el fenómeno haya nacido en el norte global y crecido al ritmo de las redes sociales, que no solo funcionan como plataformas de difusión sino también como espacios de monetización: la vida doméstica deja de ser únicamente una práctica cotidiana para convertirse en contenido. Ellas producen videos, venden cursos, hacen acuerdos comerciales y transforman la imagen de la «esposa tradicional» en un canje. Como señalan las investigadoras, esta lógica dialoga con el «self emprendedor» propio del capitalismo neoliberal. 

“Estos discursos son muy útiles y afines a las derechas, lo mismo que a un discurso religioso conservador. Toda esta amalgama de movimientos reaccionarios es totalmente funcional a la regresión en derechos políticos y civiles”, plantea María Marta. 

En los últimos años, el estilo de vida de la mujer conservadora rompió la pantalla. Ya no circula únicamente en redes sociales, sino que comenzó a organizarse en espacios políticos donde busca traducirse en propuestas concretas. 

La agenda de las tradwifes tuvo una de sus expresiones más visibles durante la Cumbre de Liderazgo Femenino 2026, organizada por Turning Point USA (TPUSA), organización conservadora estadounidense, entre el 5 y el 7 de junio pasado en San Antonio, Texas. Allí, cerca de 3.000 mujeres debatieron estrategias para promover un modelo de sociedad basado en valores tradicionales y en la recuperación de roles de género profundamente conservadores.

Entre las propuestas más controvertidas apareció el llamado «voto por hogar», una iniciativa que pretende reemplazar a la persona como sujeto político por la familia. La propuesta parte de una concepción según la cual la familia, y no el individuo, debe ser el sujeto político básico de la sociedad. 

En la práctica, implicaría que la mujer casada deje de ejercer su derecho al voto de manera autónoma y delegue esa decisión en su esposo, aún cuando sus convicciones sean diferentes. La propuesta supone un retroceso difícil de dimensionar: más de un siglo después de que la Decimonovena Enmienda garantizara el sufragio femenino en Estados Unidos, vuelve a instalarse la idea de que la ciudadanía política de las mujeres puede quedar subordinada a la autoridad masculina.

“Desde el punto de vista del derecho internacional y de los Derechos Humanos es imposible”, asegura Silvana. Sin embargo, a ambas les llama la atención que la quita de derechos hacia las mujeres sea movilizada por ellas mismas. “Me preocupa que un discurso cuyas voces relevantes sean mujeres tenga de enemigo al feminismo, como si fuera el causante de todos sus males”, asegura María Marta. 

Muchas de las personas que defienden el voto únicamente masculino lo hacen basados en la idea de complementariedad del hombre y la mujer, que asigna roles binarios y estereotipados. “Esta complementariedad es una manera subrepticia de introducir otras categorías que no son explicitadas”, continúa.  

Captura de pantalla 2026-03-05 132628El feminismo no baila solo, sus demandas necesitan tener en cuenta el contexto social de las mujeres


Para María Marta y Silvana, éste no es un fenómeno que pueda replicarse en América Latina. Sin embargo, aparecen consecuencias no deseadas como el recrudecimiento de corrientes anti-ESI, transfóbicas, xenofóbicas o el famosos movimiento “con mis hijos no te metas”.

“Acá la mayoría de las mujeres no dejan de trabajar porque quieren liberarse, trabajan porque no hay forma de subsistir sin dos salarios”, asegura María Marta Herrera, profesora de Filosofía de la UBA y especialista en Educación en Género y Sexualidades, FaHCE-UNLP. “También hay muchísimos hogares monomarentales y migrantes que van justamente al norte global a trabajar en tareas de cuidados o en las actividades domésticas y con eso mantienen a sus familias en sus países de origen”.

“Al movimiento feminista le costó mucho hacer visible las injusticias y las violencias, mientras hay un Estado que muchas veces no existe dentro del mundo doméstico. Entonces puede ser simpático que una influencer te diga cómo hacer budín, pero de ahí a que eso tenga una pregnancia social, no creo que suceda”, finaliza Silvana Darré Otero.

Lo que se presenta como una reivindicación de la vida doméstica es, en realidad, mucho más que una preferencia estética o un estilo de vida. La nostalgia por los años cincuenta no apunta solamente a los delantales y a las cookies con chips de chocolate, sino a una época en la que millones de mujeres carecían de independencia económica, tenían menos derechos y disponían de escaso margen para decidir sobre sus propias vidas. 

El Grito Del Sur

Captura de pantalla 2026-08-04 112849

Últimas noticias
Captura desde 2026-10-07 21-50-15

El balance socialista de la primera campaña electoral (1891)

Eduardo Montagut
Erase una vez...20 de octubre de 2026
A la espera de un estudio más profundo del papel de los socialistas en las primeras elecciones con sufragio universal en la Restauración, en febrero de 1891, planteamos en este artículo el análisis global de la campaña que se publicó en El Socialista unos días después de celebrados los comicios...
Te puede interesar
Captura de pantalla 2026-10-09 112753

La ultraderecha latinoamericana se sube al Proyecto 2025 de Trump

IPS Inter Press Service
Mundo17 de octubre de 2026
MONTEVIDEO — La expansión de la extrema derecha en América Latina está dando impulso al Proyecto 2025, el plan antidemocrático para el segundo mandato de Donald Trump que busca desmantelar el estado de bienestar, eliminar derechos y libertades y debilitar la democracia.
Por Diana Cariboni
Captura de pantalla 2026-01-29 090628

En Camboya se entrenan ratas para encontrar bombas

Ornitorrinco - Camila Mitre
Mundo16 de octubre de 2026
Ensordecedor, el estruendo abre la tierra herida. Silencio escondido llora. Humo y sombras van, cielo de cenizas grita. Todo queda atrás. ¿Después de tantos años? Después de tantos años…
Captura de pantalla 2026-10-08 074931

Los involucionistas también confirman su fuerza electoral en Brasil

IPS Inter Press Service
Mundo15 de octubre de 2026
 El expresidente Jair Bolsonaro, inhabilitado y preso por intentar un golpe de Estado en 2022, es el gran vencedor de las elecciones generales celebradas en Brasil el domingo 4 de octubre, que se completarán con la segunda vuelta para el presidente y gobernadores de siete estados el 25 de octubre.
Captura de pantalla 2026-10-09 130207

La Cueva de las Manos: el paisaje donde la Patagonia guarda la memoria

IZQWEB
Mundo13 de octubre de 2026
En el cañadón del río Pinturas, más de nueve mil años de historia humana conviven con un paisaje modelado durante millones de años. Declarado Patrimonio de la Humanidad y primer Paisaje Cultural Nacional de la Argentina, el sitio plantea una pregunta hacia el presente: ¿cómo conservar un territorio cuyo valor excede ampliamente aquello que puede verse en sus paredes?
Por Evelyn Mac Dermott
Lo más visto
pexels-forgottenluix-6230820

El patriotismo no alcanza al escudo social

Salvador García Llanos
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias19 de octubre de 2026
El Ejecutivo de Pedro Sánchez aprobó en el último Consejo de Ministros de 2025 la subida de las pensiones contributivas y de clases pasivas en un 2,7 % para este año, así como de las pensiones mínimas en más de un 7 %. No obstante, las pensiones con cónyuge a cargo y de viudedad con cargas familiares también han aumentado un 11,4 % en 2026, al igual que las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV).
Captura desde 2026-10-07 21-50-15

El balance socialista de la primera campaña electoral (1891)

Eduardo Montagut
Erase una vez...20 de octubre de 2026
A la espera de un estudio más profundo del papel de los socialistas en las primeras elecciones con sufragio universal en la Restauración, en febrero de 1891, planteamos en este artículo el análisis global de la campaña que se publicó en El Socialista unos días después de celebrados los comicios...
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email