
La Cruz Roja y la ONU llaman a restringir las armas autónomas

Un efectivo de Estados Unidos prepara un dron para un ejercicio militar. Las armas autónomas, cada vez más empleadas en conflictos, requieren normas vinculante entre los Estados para evitar que escapen al cobtrol d las fuerzas sobre las cuales puedan establecerse responsabilidades, coinciden en plantear la secretaría general de la ONU y la Cruz Roja. Imagen: Team McChord / AF
La petición llega tres años después de su primer llamamiento conjunto y en un momento en que, según advierten, la distancia entre los avances tecnológicos y la capacidad de los Estados para regularlos se ha ampliado.
“Hoy renovamos este llamamiento con una urgencia aún mayor. Las preocupaciones fundamentales no han cambiado, pero los riesgos se han intensificado. Estamos peligrosamente cerca de cruzar una línea roja moral: que las máquinas seleccionen de forma autónoma a seres humanos como objetivos”, señalaron en una declaración.
Su llamado se produce en medio de informes no confirmados sobre el uso actual de drones totalmente autónomos guiados por inteligencia artificial en campos de batalla.
Los drones armados se han utilizado profusamente, en los últimos años, en las guerras de Rusia y Ucrania, Azerbaiyán y Armenia, en la Franja de Gaza, en Afganistán, y también en conflictos internos en Yemen, Sudán, Myanmar y Siria, e incluso en Haití contra bases de bandas criminales.
La preocupación central expresada por Guterres y Spoljaric es cuánto control conservarán las personas sobre el uso de la fuerza a medida que las armas adquieren mayores niveles de autonomía.
Sostienen que una mayor autonomía supone una escalada, porque reduce el control humano sobre el uso de la fuerza, en momentos en que las tecnologías avanzadas empleadas en los campos de batalla ya están aumentando los riesgos para los civiles y la infraestructura civil.
Una mayor autonomía plantea además una cuestión esencial en cualquier conflicto: quién responde cuando se comete un error o se viola el derecho internacional.
El llamamiento advierte que, sin prohibiciones y restricciones claras, podría ser cada vez más difícil establecer responsabilidades por errores o infracciones, y podrían erosionarse las protecciones que garantiza el derecho internacional humanitario.
Subraya que “una falta de acción rápida y decisiva costará vidas”.
Ello porque “dejará a las generaciones futuras un mundo en el que la ausencia de prohibiciones y restricciones claras y específicas sobre estas armas abre la puerta a prácticas que erosionarían las protecciones que el derecho internacional humanitario debe garantizar”.
Según Guterres y Spoljaric, la carrera hacia sistemas con mayores niveles de autonomía ya está en marcha, y la propia comunidad tecnológica ha comenzado a advertir sobre los riesgos.
Científicos e ingenieros implicados en el desarrollo de estos sistemas han pedido establecer límites.
“Cuando los arquitectos de esta tecnología están pidiendo límites, los Estados no pueden permitirse permanecer pasivos”, insistieron.
Para ambos dirigentes, ha llegado el momento de transformar años de discusiones en normas concretas: “Los Estados deben mostrar valentía política y pasar de las discusiones graduales a una acción decisiva”.
Los Estados llevan años discutiendo estas armas tanto en la Asamblea General de la ONU como en un grupo de expertos gubernamentales de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales.
Según la ONU y el Cicr, esas conversaciones han permitido avanzar hacia un entendimiento sobre el grado de juicio y control humano que debe mantenerse, y sobre las medidas necesarias para cumplir con el derecho internacional humanitario, atender las preocupaciones éticas y reducir el sufrimiento en los conflictos armados.
Guterres y Spoljaric consideran que ese trabajo ofrece ya una base para negociar un instrumento jurídicamente vinculante. La Conferencia prevista para noviembre, indicaron, es la oportunidad para que los Estados decidan dar ese paso, y evitar que los avances de los últimos tres años se pierdan.
La decisión, dicen, tendrá consecuencias mucho más allá de los conflictos actuales, y las generaciones futuras “preguntarán si los líderes actuaron cuando todavía existía la posibilidad de establecer límites antes de que estas armas proliferaran fuera de control”.
“El camino está claro. La necesidad es urgente. La innovación debe servir a la humanidad, no ponerla en peligro”, concluye la declaración de la Cruz Roja y la ONU.


La economía de la mentira: la desinformación generada por IA puede frenar el crecimiento real y socavar la cohesión social


CCOO exige que el nuevo modelo de financiación 2027-2030 para las Universidades Públicas Canarias

La Cueva de las Manos: el paisaje donde la Patagonia guarda la memoria

La deuda es más cara y crece más rápido en los países del Sur

El mundo acordó abandonar los combustibles fósiles, pero discrepa sobre cómo

Sáhara Occidental, una diplomacia para conquistar la autodeterminación


La teoría del comercio internacional no favorece el desarrollo

Las pensiones en el Retiro Obrero


" La Audioteca " espacio para escuchar la literatura costarricense e internacional

¿Y si para Silicon Valley la extinción del ‘Homo sapiens’ fuera un ‘daño colateral’ aceptable?




