
"Voto por correo: el mes más decisivo de nuestra democracia"

Imagen Valeria Reverdo- unsplash
Un mes, solo un mes o treinta días, ese es el tiempo que queda para que los españoles que no puedan votar en persona depositen su voto y ejerzan su derecho por correo. Actualmente, la derecha y la ultraderecha de PP y Vox están atentando contra la legalidad de un método totalmente válido, garantista y seguro. Esta maquinaria trampista busca horadar los cimientos de nuestro sistema sembrando dudas sobre los propios trabajadores de Correos, personas honradas y profesionales intachables que garantizan la limpieza del proceso. Es un error flagrante y una hipocresía insostenible que alguien como Alberto Núñez Feijóo, que presidió Correos y sabe perfectamente cómo funciona el servicio, permita que se agiten sospechas de "pucherazo" afirmando que Pedro Sánchez es capaz de manipular los votos.
Olvidan, de forma malintencionada, que el sistema cuenta con el control absoluto de los interventores y apoderados que todos los partidos despliegan en cada mesa electoral. Pero lo más grave es que, mientras nos acusan de querer alterar los resultados, son ellos quienes están intentando perpetrar una verdadera alteración democrática. Al intentar vulnerar los derechos fundamentales de miles de ciudadanos españoles en el exterior —aquellos que han recuperado su nacionalidad legítimamente gracias a la conocida como "ley de nietos"— y tratar de negarles el sufragio, demuestran su verdadero rostro. Lanzo la pregunta con total honestidad y preocupación: ¿quién está intentando alterar entonces el normal funcionamiento de nuestra democracia? ¿Quién tiene un cariz verdaderamente derrotista?
En estas elecciones nos toca decidir entre progreso y democracia o retroceso e involución. No votamos solo para frenar una amenaza; votamos para consolidar la gestión de un Gobierno progresista que ha subido las pensiones conforme al IPC, ha creado empleo de calidad bajando el paro a niveles de 2008 y protegió a millones de personas con los ERTEs. Especialmente en Castilla-La Mancha, donde nuestras provincias son pequeñas y se reparten pocos escaños, las matemáticas de la Ley D'Hondt exigen concentrar el voto en el PSOE. Todo lo que no sea apoyar el puño y la rosa será tirar la papeleta y regalársela al bloque involucionista.
Si a la derecha no le salen los números, ¿serán capaces de emular a Donald Trump asaltando el Congreso como sus partidarios hicieron con el Capitolio? Si el Parlamento vuelve a articular una mayoría en torno a Pedro Sánchez, ¿volverán a decirnos aquello de "¡quietos todo el mundo!"? Hay que votar en defensa propia, contra el eufemismo de la "violencia intrafamiliar" y contra quienes añoran el despido libre.
Por eso, si el próximo 29 de noviembre no puedes acudir a votar en persona, hazlo por correo. Tienes hasta el 19 de noviembre para solicitarlo y hasta el 25 de noviembre para depositar tu voto en cualquier oficina postal. Ejerce tu derecho: la democracia te lo agradecerá.
Diego Ruiz Ruiz
Militante del PSOE de Toledo capital


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