Pintura

CarmenArozamena

Carmen Arozena (1917-1963): La conciencia crítica del expresionismo metafísico.

Diego De La Nuez Machin
Cultura y Ciencia06 de mayo de 2026
Arozena finalizó sus estudios en 1946, obteniendo premios y diplomas de mérito, y continuó su especialización en Grabado de Reproducción, Grabado Original y Estampación hasta 1949, alcanzando matrícula de honor. Estos años de formación en la posguerra española —un contexto de represión, aislamiento y penuria cultural— moldearon su sensibilidad y su compromiso con un arte que no rehuía la crítica social.
Captura de pantalla 2026-03-30 083240

Imeldo, un genio a su manera.

Salvador García Llanos
Cultura y Ciencia02 de abril de 2026
A ver si la ‘presentación exprés’ encargada por Imeldo Bello hace honor a tan peculiar colectiva que anima la resistencia a marcharse del verano portuense, alterado esta misma mañana con truenos y relámpagos. Acaso querían anticipar el éxito de la convocatoria. Bueno, o ser, sin más, elemento medioambientalista de la cosa.
117c9

Juan Ismael: el alquimista del símbolo y la sombra.

Diego De La Nuez Machin
Cultura y Ciencia07 de marzo de 2026
Juan Ismael entendía el arte como una forma de conocimiento. Sus textos, sus poemas, sus reflexiones apuntan a una visión filosófica del acto creativo. No buscaba representar el mundo, sino desvelarlo. Su obra es una meditación sobre el tiempo, la muerte, la identidad, la memoria. En sus esculturas, en sus collages, en sus grabados, hay una búsqueda de lo esencial. Pintar, para él, era una forma de pensar.
    Lo más visto
    Captura de pantalla 2026-04-15 123500

    Sobre el fascismo noruego

    Eduardo Montagut
    Erase una vez...12 de junio de 2026
    Cuando la invasión alemana de Noruega se coronó con el éxito en abril de 1940 se instauró un régimen favorable a Alemania con el fascista noruego Quisling al frente, aboliéndose la monarquía.
    Captura de pantalla 2026-04-15 125049

    La desigualdad en el fascismo

    Eduardo Montagut
    Erase una vez...13 de junio de 2026
    Solamente una minoría, una élite puede gobernar según las ideas fascistas, porque se parte del postulado de la desigualdad de los hombres, frente al postulado del liberalismo y de la democracia que establece la igualdad.