
El hecho se comenta por sí solo. Más coches que habitantes. Se explican los atascos kilométricos de todos los días a casi todas las horas. Y el creciente número de accidentes. Y las fotografías tomadas desde los puentes con los carriles de ida y vuelta -y las intersecciones- superpoblados. Falta la frase, sí: y eso que no han empezado los colegios.













