
Los jóvenes socialistas contra la Gran Guerra

Los jóvenes socialistas se incorporaron a esta crítica, siguiendo la política que todas las juventudes socialistas venían defendiendo sobre todos los conflictos bélicos. No olvidemos que estas juventudes nacieron en Europa, precisamente, para combatir las guerras porque era a los jóvenes, y especialmente, a los jóvenes obreros, a los que afectaba de lleno el problema.
La Federación de Juventudes Socialistas de España, a través de su Comité, publicó un Manifiesto. En el mismo se dirigían a los jóvenes españoles para anunciarles que parecía que ya había sonado la hora de que los proletarios de todo el mundo, es decir, los que contribuían con su trabajo al engrandecimiento de la Humanidad, se dispusiesen a defender a la misma por los medios que fueran necesarios si no querían que el orbe se convirtiera en cenizas, en polvo, en huesos humanos, porque eso era a lo que iba gracias a los que adoraban a Bismarck y a Napoleón, y asesinaban a Jaurès, “como peligroso para la patria”.
Inmersos en la crisis que suponía la guerra internacional, los jóvenes españoles no querían dejar de expresar que no habían desistido de protestar contra la guerra que los gobernantes españoles mantenían en Marruecos. En el mismo manifiesto seguían arremetiendo contra la misma, contra la idea de que se quería civilizar a los marroquíes, y por eso se destruían sus hogares y se las mataba para arrebatarles la tierra que era exclusivamente de ellos.
Los jóvenes socialistas tenían el propósito de pedir a todos los jóvenes españoles que pidieran al Gobierno que España observara una actitud de completa y absoluta neutralidad frente a la guerra europea y que, en todo caso, su influencia se ejerciera en favor de la paz entre las potencias beligerantes, pero como los gobernantes no tenían para nada en cuenta los intereses del pueblo y sí únicamente los de la burguesía, no querían insistir en esta cuestión.
Así pues, el Manifiesto aludía a que era la hora de los proletarios del mundo para parar la guerra, y se seguía protestando enérgicamente contra la Guerra de Marruecos. Ni lo primero se consiguió, ni lo segundo tampoco, ya que todavía quedaría más de una década larga de conflicto.
Hemos consultado el Manifiesto en el número del 8 de agosto de 1914 de Acción Socialista.


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