Verdad, justicia y reparación: el valor democrático de Tefía

La antigua Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, en la isla de Fuerteventura, es desde el pasado 27 de febrero el primer Lugar de Memoria Democrática de Canarias y el primero de toda España dedicado expresamente al colectivo LGTBI, declarado por el Gobierno de España. No es un hecho simbólico, es justicia, verdad y reparación.
Opinión09 de marzo de 2026 Jorge González
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Los dos hitos conmemorativos instalados en 2004 y 2008. MiguelAlanCS -CC BY-SA 4.0 - Fotografía liberada como parte del esfuerzo del Wikiproyecto LGBT+ por dar visibilidad al contenido relevante LGBT+.

Entre 1954 y 1966, este enclave majorero fue empleado por la dictadura franquista como campo de trabajos forzosos para personas homosexuales y transexuales. Decenas de ellas fueron enviadas a allí por el simple hecho de ser quienes eran o amar a quien quisieran. Allí padecieron hambre, violencia, humillaciones y trabajos extenuantes bajo condiciones inhumanas. El régimen pretendía corregirles, no lo consiguieron. 

"Tefía simboliza la vergüenza de un régimen que persiguió la diversidad", proclamó el ministro Torres en el acto de reconocimiento. Recordarlo no es simple nostalgia, sino un ejercicio de responsabilidad democrática. La memoria obliga a mirar el pasado con honestidad, reconociendo que las injusticias también marcaron nuestra historia.

Frente a los discursos de odio y a quienes intentan trivializar ese pasado, Torres defendió también que es necesario defender una búsqueda serena y reparadora de la verdad. Porque conocer lo ocurrido es la única forma de evitar que se repita. La historia nos recuerda que haber nacido en libertad no asegura necesariamente morir en libertad.

La memoria no es pasado, es presente. La memoria es democracia.

En Canarias no hubo frente de guerra, pero sí represión. Muchas personas fueron detenidas, desaparecidas o asesinadas. Durante décadas, esas historias permanecieron en los márgenes, silenciadas y relegadas a la memoria íntima de las familias. Con la declaración de Tefía como Lugar de Memoria, el Gobierno de España reconoce lo que allí ocurrió, recuerda a quienes lo sufrieron y restituye la dignidad arrebatada a tantas personas.

Durante el acto institucional en Fuerteventura también se entregaron declaraciones de Reconocimiento y Reparación a víctimas y a personas y entidades comprometidas con la defensa de los derechos LGTBI. Un acto cargado de emoción centrado en quienes, con su resistencia y dignidad, nos señalaron y señalan el camino a seguir; en quienes pagaron con su libertad e, incluso, con su vida el precio de no someterse a las normas y dogmas del franquismo.

Un homenaje que se enmarca en la política pública impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez para fortalecer la memoria democrática como un pilar cívico. No se trata de reabrir el pasado, se trata de comprenderlo, compartirlo y asumirlo como parte de una cultura democrática que rechaza el odio y protege la libertad y la diversidad.

Desde la aprobación de la Ley Trans canaria en 2021, respaldada por unanimidad parlamentaria, este archipiélago se ha consolidado como un referente estatal en igualdad y diversidad. Que Tefía sea Lugar de Memoria refuerza este compromiso compartido:  reconocer, proteger y dignificar los derechos que hoy encarnan nuestra convivencia democrática.

Sin memoria los derechos se debilitan. Sin memoria, otros pueden decidir qué se recuerda y qué se borra. La memoria democrática en ningún caso debe ser una opción, es un deber ético, moral y cívico.

El Templo Masónico de Tenerife será el siguiente Lugar de Memoria que se declare en Canarias. Cada uno de estos espacios representa un reconocimiento y un homenaje, y también un ejercicio de pedagogía pública, explicar lo ocurrido para reforzar los valores democráticos y los derechos humanos.

Recordar no divide, el olvido sí.

Canarias da un paso más para que nunca más el odio vuelva a normalizarse, para que se sepa que hechos tan atroces no pueden volver a ocurrir. Sin memoria no hay derechos irreversibles. Sin verdad y sin justicia no hay democracia.

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(*) Jorge González es diputado regional y secretario de Memoria Histórica y Patrimonio Cultural del PSOE Canarias.

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