El hormigón y el cambio climático estrangulan las playas de Andalucía, pero la solución no son más espigones

Cada temporal fuerte deja imágenes parecidas: playas sin arena y paseos marítimos descalzos por el avance del mar “de golpe”. Pero ese “golpe” visible suele apoyarse en un proceso mucho más lento: un litoral cada vez más influido por la acción humana, justo cuando el nivel del mar sube y los episodios extremos aprietan.
Por Antonio Prieto Campos y Pablo Fraile Jurado
Cajón de Sastre08 de abril de 2026 theconversation

Captura de pantalla 2026-03-16 085606

Andalucía es un claro ejemplo de este fenómeno. En esta región conviven dos fachadas diferenciadas:

  • Una atlántica baja y arenosa, con playas extensas y sistemas dunares bien desarrollados.

  • Una mediterránea más abrupta, con playas más cortas (a menudo en forma de calas) que se alternan con acantilados y aportes sedimentarios torrenciales y discontinuos.

Dicho de forma simple: el Atlántico suele disponer de más arena y más espacio; el Mediterráneo, de menos sedimento y menor margen para absorber cambios.

Erosión costera: ni desastre ni excepción

Las playas son un sistema altamente dinámico: buscan continuamente un equilibrio constante entre su morfología, los materiales que las forman y las condiciones impuestas por los agentes externos. Se mantienen gracias al intercambio de arena entre playa y duna y al transporte a lo largo de la costa (la llamada “deriva litoral”).

Así, las dunas cumplen un papel clave como reserva sedimentaria y como amortiguador: durante temporales ceden arena a la playa y disipan parte de la energía del oleaje.

La erosión es, al igual que la acumulación de sedimentos, un proceso natural y común a nivel global. Cuando la erosión es constante, el sistema litoral tiende a adaptarse migrando hacia el interior. Es el llamado “espacio de acomodación”: ese colchón de espacio tierra adentro del que dispone la costa para ajustarse a nuevas condiciones. Es algo normal y no hay problema en que esto ocurra.

La costa ahora está limitada por muros

Sin embargo, cuando las reservas naturales de sedimentos se sellan o se fijan mediante edificaciones, paseos o muros, el sistema pierde su capacidad de reajuste natural. Entonces, el mar utiliza su única reserva disponible: la propia playa. Y aquí es donde comienzan los problemas: pérdida (progresiva o súbita) de arena, con la consecuente exposición directa al oleaje de infraestructuras, como los paseos marítimos y edificaciones.

La ocupación del frente costero ha crecido desde mediados del siglo XX. En Andalucía, la longitud de playas afectadas por construcciones pasó de 40 km a 240 km entre 1956 y la actualidad. El dato es contundente: más de un tercio de las playas andaluzas (37,5 %) se encuentra bajo la influencia directa del hormigón, de las cuales más del 80 % se encuentra en la fachada mediterránea.

Efectos de la subida del nivel del mar

A esa rigidez se suma el aumento del nivel medio del mar. En series de medidas recientes se observan tasas de pocos milímetros por año: 3,81 milímetros/año en Huelva (1998–2024), 3,32 mm/año en Cádiz (1961–2018) y 2,45 mm/año en Málaga (1993–2024). Una tasa cercana a 4 mm/año equivale a 4 centímetros por década.

Aunque esos 4 centímetros parecen poco, en playas con pendientes suaves –cerca del 1 %– esos 4 cm pueden traducirse, por pura geometría, en un desplazamiento potencial de unos 4 metros hacia tierra cada diez años. La cifra exacta varía según oleaje y sedimentos, pero la idea es potente: milímetros verticales pueden convertirse en metros horizontales.

A ello se le unen los temporales, porque el cambio climático no actúa por una sola vía. Un mar más alto funciona como una “tarima” sobre la que se “montan” los temporales: con el punto de partida más elevado, la misma tormenta penetra más e impacta más tierra adentro en el perfil de playa. Si además los episodios extremos son más frecuentes o intensos, el sistema tiene menos tiempo para recuperarse entre golpes.

Playas que desaparecen

En zonas donde tradicionalmente hay mucha erosión, se han construido infraestructuras de estabilización (como los espigones) para supuestamente frenar la desaparición de las playas. Sin embargo, estas dan una falsa sensación de seguridad, a menudo reforzada por las propias Administraciones públicas.

Una playa que hoy parece “estable” puede ser un espejismo. En algunos tramos, la obra no elimina la erosión, solo impide que se manifieste en la posición visible de la línea de costa, afectando a su estabilidad sedimentaria. Así ocurre, por ejemplo, con el sector occidental de la playa de Torre del Mar (Vélez-Málaga), Balerma (El Ejido) y los Cerrillos (Roquetas de Mar) en la vertiente mediterránea; y El Portil (Punta Umbría), Matalascañas (Almonte) y Punta Montijo (Chipiona) en su homóloga atlántica, entre muchas otras. En la mayoría de estas playas destaca la presencia de infraestructuras de estabilización.

Captura de pantalla 2026-03-16 085748

Entonces, ¿más arena o más costa?

Cuando llegan los daños, la reacción habitual es “reparar” la playa: aportar arena y reforzar defensas. A veces es inevitable a corto plazo, pero como estrategia única suele ser pan para hoy y hambre para mañana si no se restaura la dinámica natural del sistema.

Dos líneas ayudan a orientar la gestión. La primera es respetar el espacio donde sea posible: proteger y restaurar dunas, evitar nuevas construcciones en primera línea, planificar asumiendo que la costa necesita moverse. La segunda es priorizar por tramos, porque no todas las playas cuentan con el mismo aporte de sedimento ni el mismo margen de migración.

La erosión no es un fallo: es parte del funcionamiento normal de la costa. Con un mar que sube, temporales más exigentes, menos sedimento disponible por la regulación de las cuencas hidrográficas y un litoral “rigidizado” por la construcción, la pregunta ya no es si la costa cambiará, sino si la ordenación del territorio permitirá que lo haga de forma natural… o si seguirá chocando contra un muro.

theconversation

Captura de pantalla 2026-03-16 085845

Últimas noticias
Captura desde 2025-12-27 21-41-47

OPERACIÓN SALVAR AL ELEFANTE BLANCO

Antonio Morales
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias02 de agosto de 2026
El elefante blanco, junto al unicornio, es un mito. Todo el mundo habla de él pero no se le ve. El contexto al que voy a referirme en las siguientes líneas se refiere a la Monarquía española y al régimen del 78 de forma general, pero en particular a un personaje (siniestro) que dominó la escena...
Captura de pantalla 2026-07-17 100937

Volver al fracaso: el déjá vu neoliberal en Argentina y la región

Pressenza
Opinión02 de agosto de 2026
Cuando un modelo económico ha demostrado durante décadas su incapacidad para generar bienestar, crecimiento sostenido y justicia social, y sin embargo vuelve a ser implantado con entusiasmo por gobiernos que se suceden en el poder, estamos ante la obligación de desenmascarar sus falsedades.
Por Jorge Nuñez Arzuaga.
Te puede interesar
TRAMA GOLPISTA 1936-2

LA TRAMA GOLPISTA DE 1936 (Y 2)

Antonio Morales
Cajón de Sastre29 de julio de 2026
Como quiera que la trama civil, de la que apenas se ha hablado, ha sido esencial para el triunfo del golpe de Estado, la continuidad en el análisis de esos nexos entre banca, empresa, terratenientes, industriales e iglesia es de obligado cumplimiento.
Captura de pantalla 2026-07-10 072810

Cuando el nopal, (Tunera), invasor se transforma en alimento y fuente de energía limpia

IPS Inter Press Service
Cajón de Sastre26 de julio de 2026
NAIROBI – Una colaboración académica internacional está contribuyendo a convertir una de las plantas más destructivas e invasoras del condado keniano de Laikipia, el nopal (Opuntia stricta), en una fuente de seguridad alimentaria y energía limpia, al tiempo que ayuda a poner fin al eterno conflicto por los recursos en la región.
Por Wilson Odhiambo
Lo más visto
Captura de pantalla 2025-12-26 082017

La sombra de ISIS todavía acecha al mundo

Ornitorrinco - Leandro Albani
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias01 de agosto de 2026
La vorágine peligrosa a la que nos empujan los medios de comunicación y las redes sociales, tiene una característica tenebrosa: el olvido impuesto sobre hechos trágicos o, peor todavía, la construcción de una ceguera colectiva que no permite conocer fragmentos de la realidad que laten en diferentes regiones del mundo.
Captura de pantalla 2025-12-26 093707

¡Cortenlá! Tengo derecho a la desconexión digital - ... una visión desde la Argentina

Ornitorrinco - Gerardo Abraham
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias01 de agosto de 2026
Estimadxs lectores, antes de avanzar con este reportaje tienen que saber algo: son adquirentes de un derecho, el derecho a la desconexión digital. Esto implica que no están obligados a responder el mensaje del jefe a las nueve de la noche justo cuando terminás de bañar a tu bendición y tenés la cena a medio preparar; o el de la jefa, cuando te estás tomando una birra en un tercer tiempo con tus compañeros de equipo. “Después lo miro”, se dicen y guardan el teléfono, pero esa idea, ese mensaje, esa notificación queda dando vueltas en la cabeza...
Captura de pantalla 2026-07-17 100937

Volver al fracaso: el déjá vu neoliberal en Argentina y la región

Pressenza
Opinión02 de agosto de 2026
Cuando un modelo económico ha demostrado durante décadas su incapacidad para generar bienestar, crecimiento sostenido y justicia social, y sin embargo vuelve a ser implantado con entusiasmo por gobiernos que se suceden en el poder, estamos ante la obligación de desenmascarar sus falsedades.
Por Jorge Nuñez Arzuaga.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email