
La violencia en el fascismo

Imagen: Ficha policial de Mussolini (1903). - Wikipedia
En un discurso de Mussolini del 3 de mayo de 1921 se puede leer lo siguiente:
"Se habla mucho de la actividad violenta de los fascistas. Nos arrogamos para nosotros el derecho de controlarla y, si el caso llega, de eliminarla. Que cese primeramente la campaña de descrédito y odio que se ha desencadenado contra nosotros y, luego, depondremos nuestras armas. Entretanto y mientras lo consideremos necesario, seguiremos golpeando con mayor o menor intensidad los cráneos de nuestros enemigos, es decir, hasta que la verdad haya penetrado en ellos."
De este texto se desprenden las siguientes cuestiones, a nuestro entender:
1. La violencia está justificada porque se tienen muchos enemigos. Se pretende demostrar que la violencia es en legítima defensa.
2. Solamente desaparecería la violencia propia cuando cesase la campaña de descrédito que sufriría el fascismo.
3. El control o cese de la violencia es potestad del fascismo: "y mientras lo consideremos necesario"
4. La verdad no se alcanzaría con el debate razonado y democrático sino golpeando los cráneos para que penetre en ellos. Es el fracaso del diálogo. Además, se explicitaba que la verdad residía en el movimiento fascista.


La maniobra autoritaria de Trump para amordazar a la prensa extranjera

Últimos días... Exposición "La profundidad de silencio"

Trabajo vivo y capitalismo digital: una reflexión sobre la nueva explotación del siglo XXI



La guerra civil española y la lucha por un arte independiente

¿Era inevitable la democracia a la muerte de Franco?

La Escuela Socialista de Verano de las Juventudes Socialistas en 1932


Sector primario: menos discursos, más compromiso y apoyo

La marca ya no es suficiente para la confianza.







