
¿Gentrificación y Bad Bunny?
Cristian Ruiz García
Quizás hubiese sido una buena opción tirar más fotos de los barrios populares de Las Palmas de Gran Canaria tras el último fenómeno que está asolando a la ciudad: la gentrificación. Este término, de origen anglosajón, ha presentado su
firme candidatura a palabra del año 2025 la cual selecciona, a partir de la actualidad, la Fundación de Español Urgente FundéuRAE.
Y es que, sin querer divertirnos como en Nueva York, tan solo nos hace falta darnos una vueltita por la urbe para ver como la esencia y los vecinos de Guanarteme, Alcaravaneras y La Isleta están siendo borrados de sus raíces. La transformación desmesurada y sin control que se está realizando no es para crear espacios para la ciudadanía, con zonas verdes o ajardinadas, locales sociales o plazas públicas.
Más bien, nuestros ojos contemplan a las mismas constructoras tirando los sueños de nuestros antepasados, de sus casas terreras, para construir edificios y torres de viviendas para unas élites que se están adueñando de nuestras calles. Todo ello sin contar que muchos de esos edificios son exclusivamente para Viviendas Vacacionales y por supuesto, con el beneplácito de las autoridades locales.
Y es que, los canarios hemos pasado de ser un amable habitante del Archipiélago que alababan los viajeros a ser unos simples figurantes que ya molestamos y sobramos en nuestros pasajes. Parece que solo les servimos para
llevar a la mesa el café con ron.
Tal es la presión que estamos sufriendo que no solo no podemos quedarnos en nuestros barrios, con nuestra gente, sino que nos expulsan de forma sigilosa y terriblemente meditada. Con un precio medio del metro cuadrado a 4.402 euros
en el barrio de Guanarteme y 959 euros de alquiler medio por un estudio según el portal inmobiliario Fotocasa.es, acceder a una vivienda con un Salario Mínimo Interprofesional de 1184 euros, es imposible.
Así como sucedió en Inglaterra en pleno apogeo de la Revolución Industrial, en el siglo XIX se crearon los barrios populares con viviendas humildes para aquellas familias que abandonaban el campo e iban a trabajar en durísimas condiciones laborales a las fábricas. Apenas un siglo después, con la presencia del capitalismo más feroz y las ansias de los especuladores, fueron expulsados sus hijos y nietos de sus casas para dar ser cobijo de lujosas urbanizaciones y
edificios para las élites locales y empresas.
Y sí, como advirtió Bad Bunny en su último disco, no solo sucede en Puerto Rico ni en Hawai, también en Canarias: “quieren quitarme el río y también y la playa, quieren al barrio mío y que abuelita se vaya”. Quizás sea el momento de detener la mudanza, tomar la bandera y defender el territorio, al menos, para no que no sea tan barato romper las fotos de nuestro álbum del recuerdo.


JAQUE MATE AL EMPERADOR

Septiembre bajo la sombra del miedo. Seguridad, soberanía y normalización de la excepcionalidad en Costa Rica

CCOO celebra la aprobación en el Congreso de la Ley de nacionalidad saharaui
nacidas bajo administración española y a sus descendientes.

¿Por qué es necesaria la socialdemocracia?

JAQUE MATE AL EMPERADOR

Las formas si son importantes... Se puede ser opción política sin ética.

El asiento de negros o el negocio de la esclavitud

Presidenta de México celebra primer año de Gobierno con compromiso de defender al país

Sobre el socialismo y la juventud

El asiento de negros o el negocio de la esclavitud

Las formas si son importantes... Se puede ser opción política sin ética.

La utopía de “La Oceana” desde una visión socialista española


Malaui almacena energía en baterías para proteger su frágil red eléctrica del clima



