8M: De las aulas a las fronteras, la coherencia de una España feminista

España puede afirmar con legitimidad que cuenta con una de las legislaciones más avanzadas del mundo en materia de igualdad. Desde el impulso reformista de los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero —con la Ley contra la Violencia de Género (2004) y la Ley de Igualdad (2007)— hasta los recientes avances en representación paritaria, nuestro país ha situado los derechos de las mujeres en el corazón del proyecto democrático.
Opinión08 de marzo de 2026 Diego Ruiz Ruiz
Captura 1
Moneda conmemorativa de 20 euros de 2011, editada en España, celebrando el centenario del Día Internacional de la Mujer y los 80 años de la aprobación del sufragio femenino en España, con Clara Campoamor, en el reverso.
B25es - CC BY-SA 4.0

Ese recorrido no fue casual. Se sostiene sobre una genealogía cívica que comenzó cuando Clara Campoamor defendió el sufragio frente a la incomprensión de su tiempo; cuando Victoria Kent impulsó una modernización institucional valiente; y cuando María de Maeztu entendió que la emancipación real solo germina desde la educación. España no improvisó su feminismo: lo construyó.

Sin embargo, este 8M debe ser, ante todo, un examen de coherencia. Tenemos leyes de vanguardia, pero seguimos llegando tarde a la prevención. La igualdad no fracasa en el BOE; se debilita cuando la cultura cotidiana no acompaña a las normas. Esa cultura se fragua en el imaginario de nuestros jóvenes mucho antes de que intervenga un juez. La realidad es tan incómoda como urgente: el acceso temprano a la pornografía está sustituyendo a la educación afectiva, convirtiéndose en un problema de salud pública que construye deseos basados en el dominio y no en el disfrute compartido.

No se trata solo de un acceso temprano a contenidos explícitos, sino de la colonización del imaginario: la pornografía industrial está codificando el deseo de nuestros jóvenes bajo un patrón de sumisión, donde el placer se construye sobre la deshumanización de la mujer. Educar en igualdad hoy pasa, inevitablemente, por romper esa narrativa que convierte el encuentro sexual en una jerarquía de dominio. Si no ofrecemos una alternativa basada en la ética del cuidado y la reciprocidad, permitiremos que el mercado más feroz dicte los códigos afectivos de nuestra democracia.

Esta falta de pedagogía a la altura del reto nos obliga a mirar casos como el de Gisèle Pelicot, recientemente condecorada en España, que ha vuelto a situar el consentimiento en el centro del debate global. Su valentía nos lanza una pregunta colectiva: ¿Qué estamos haciendo para que las nuevas generaciones interioricen que el cuerpo de la mujer no es un territorio a conquistar? Esa cultura de la violación que Pelicot ha denunciado en el corazón de Europa es la misma estructura de control que el régimen de Teherán pretende aniquilar mediante la represión. Por eso, nuestra exigencia de coherencia trasciende hoy lo doméstico para situarse en el tablero internacional.

En un contexto convulso, el Gobierno de Pedro Sánchez ha situado la política exterior feminista como un eje de Estado. Mientras las mujeres iraníes resisten la opresión, España lidera en los foros internacionales la denuncia contra la vulneración de sus derechos. Esta posición se hace hoy más visible que nunca: frente a la política de confrontación, España ha recuperado con firmeza el "No a la Guerra". Entendemos que la paz es una condición sine qua non para el feminismo; por ello, nuestra presencia militar en el Mediterráneo responde a una lógica de protección y legalidad internacional, diferenciando claramente el auxilio al agredido de la participación en el ataque.

Esa misma convicción es la que hoy defendemos en nuestra tierra. En plena campaña electoral, el candidato socialista a la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, ha demostrado en el reciente debate que el feminismo no es un accesorio, sino un motor de gobierno. Su compromiso de crear una Consejería de Igualdad y reforzar los centros de ayuda a la mujer es la respuesta necesaria frente a quienes pretenden invisibilizar la violencia de género o mercadear con nuestros derechos.

Al igual que en casa sostenemos que el castigo penal llega tarde sin base cultural, en el exterior defendemos que la paz no se impone con bombardeos, sino con la pedagogía del derecho. Ni la igualdad se garantiza sólo con sentencias, ni la libertad de las mujeres se logra con misiles.

Resulta llamativo el silencio de una derecha que parece haber perdido la brújula de la soberanía. Mientras el Partido Popular se pone de perfil ante el unilateralismo y la ultraderecha abraza una retórica belicista, el Gobierno demuestra que ser un aliado fiable no significa ser un aliado sumiso. No se puede ser feminista los domingos y pedir el bombardeo de pueblos los lunes. Quienes hoy critican nuestra prudencia diplomática son, a menudo, los mismos que boicotean la educación sexual, demostrando que su concepto de "libertad" es tan frágil como sus convicciones.

Si defendemos la autonomía de las mujeres frente a la teocracia, debemos ser igual de ambiciosos frente al machismo digital en nuestras aulas. Es hora de abrir un debate sereno sobre la incorporación de una asignatura obligatoria de Educación Sexual en la Secundaria. No como un gesto ideológico, sino como una política de libertad que garantice el derecho de nuestros menores a no ser educados por algoritmos de sitios web de dudosa ética. Necesitamos una asignatura que aborde el respeto al cuerpo, la gestión emocional y la ética del consentimiento.

Además, debemos integrar a los hombres en esta conversación. Muchos jóvenes crecen bajo mensajes contradictorios sobre la masculinidad. Necesitamos una educación que les permita construir identidades donde la hombría no se mida por el dominio, sino por la empatía. Si la escuela pública no ocupa ese espacio de referencia, los discursos de odio de la "machosfera" lo harán por nosotros.

El 8M es memoria, pero sobre todo es responsabilidad compartida. La igualdad legal es la condición necesaria, pero la educación es la condición suficiente. Solo siendo coherentes entre lo que enseñamos en casa y lo que defendemos en el mundo, España podrá seguir mirando de frente a las mujeres de Irán y a nuestras propias jóvenes. Decía Clara Campoamor que "la libertad se aprende ejerciéndola". Empecemos a ejercerla en las aulas para que el respeto sea nuestra forma de vivir y de entender el mundo.

Diego Ruiz Ruiz

Militante del PSOE de Toledo capital 

Últimas noticias
LUCIA OLGA TEJERA 1

"La inclusión educativa no puede medirse solo por el acceso al sistema, sino por la participación, el aprendizaje y el bienestar" - Parlamento de Canarias

Psoe Canarias
Actualidad11 de septiembre de 2026
El PSOE impulsa la creación de un Observatorio de Inclusión Educativa para garantizar la igualdad del alumnado con discapacidad.
El Pleno de la Cámara regional aprueba una Proposición No de Ley (PNL) del Grupo Socialista para implantar un Observatorio que reúna datos sobre el alumnado con discapacidad y permita identificar carencias y necesidades en cada isla y municipio
 
 
Te puede interesar
ChatGPT-Image-7-ago-2026-07_45_57-p.m-1068x853

La familia tradicional en debate: Libros, series y películas para pensar la ofensiva contra las mujeres

IZQWEB
Opinión08 de septiembre de 2026
En los últimos años la derecha y los sectores más conservadores impulsan viejas ideas bajo una estética renovada. Frente a esta ofensiva, disputar los sentidos que circulan en la cultura también forma parte de la lucha. No porque el arte pueda reemplazar la acción política, sino porque tiene la capacidad de volver visible aquello que la clase dominante intenta naturalizar.
Por Milagros Moreno
Lob

Por fin, regulación legal de los grupos de interés.

Salvador García Llanos
Opinión03 de septiembre de 2026
En España, con un  vacío evidente en la materia, se están dando los primeros pasos para la regulación legal y estricta del trabajo de representación ante los funcionarios y personal público. En efecto, el Gobierno presidido por Pedro Sánchez ha aprobado un Real Decreto-ley en el que se define qué colectivos tienen la consideración de ‘lobby’. Asimismo, el texto fija con claridad quiénes pueden recibir dichas presiones profesionales. 
Lo más visto
Captura de pantalla 2026-01-15 110815

Acuerdo UE-Mercosur: ¿por qué lo rechazan los agricultores?

theconversation
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias10 de septiembre de 2026
Después de décadas de negociaciones, el pasado 9 de enero la Unión Europea respaldó por mayoría cualificada la firma de un acuerdo comercial con el Mercado Común del Sur (Mercosur) –integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia y con Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam como asociados–. Previsiblemente, el acuerdo se firmará el próximo 17 de enero.
Captura de pantalla 2026-09-09 102512

Crisis habitacional en Los Realejos: hay más de 1400 viviendas vacías

Drago Canarias
Actualidad10 de septiembre de 2026
Drago Canarias presenta un informe sobre la crisis habitacional en Los Realejos: hay más de 1400 viviendas vacías
La falta de Vivienda de Protección Oficial o la mala planificación urbanística son algunos de los factores que también están afectando a la emergencia habitacional en el municipio.
Javier Álvarez, portavoz de Drago Canarias en Los Realejos: “El norte de Tenerife es una zona muy castigada por la construcción, se han difuminado los límites entre municipios”.
Captura de pantalla 2026-09-10 093708

El PSOE exige la dimisión de la consejera de Sanidad y del director del SCS...

Psoe Canarias
Actualidad11 de septiembre de 2026
El PSOE exige la dimisión de la consejera de Sanidad y del director del SCS ante el «desastre» de las listas de espera y reta al Gobierno a auditar sus datos.
 El portavoz de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista, Miguel Ángel Pérez del Pino, denuncia que la lista quirúrgica alcanza ya los 41.000 pacientes reales y acusa al Gobierno canario de ocultar a uno de cada cinco pacientes mediante el sistema de preinclusiones
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email