
Sobre la lucha de clases

Imagen: Pyramid of Capitalist System, póster del sindicato Industrial Workers of the World. Critica el capitalismo representándolo como una estructura jerárquica de clases sociales. Fuente Wikipedia
Para el marxismo los hombres no actúan aislados sino en grupos sociales que condicionan a los individuos. Como la sociedad está organizada en relaciones de producción, la función del individuo viene definida por la división del trabajo. Así pues, los que se encontraban en las mismas condiciones formaban una clase. Las clases serían grupos sociales que ocupaban un lugar determinado en el proceso de producción. Unos eran propietarios y otros no. Las clases surgían cuando lo hacía la propiedad privada y la historia era, por tanto, la lucha entre propietarios y no propietarios, entre opresores y oprimidos. La conciencia de clase se convirtió en uno de los puntos más importantes en la lucha para destruir el capitalismo. Los obreros debían ser conscientes de la clase a la que pertenecían en la lucha por su emancipación, en la que ellos debían ser los protagonistas, no como aliados o guiados por otros. Esta idea sería fundamental en la lucha que emprendieron los partidos socialistas cuando se crearon de convencer a la clase trabajadora de que no podían esperar nada de “partidos avanzados” por muy progresistas que apareciesen, ya que eran formaciones de la burguesía.
El proletariado es un término de origen latino, proletarius, que quiere decir ciudadano pobre. La concepción moderna del proletariado apareció, ciertamente, con Marx y Engels en el Manifiesto Comunista (1848). En este caso designaría la clase social de los trabajadores u obreros, es decir, de los que no son propietarios de los medios de producción. Marx y Engels dieron dos significados al concepto. Por un lado, el proletariado sería el conjunto de los obreros de las fábricas, pero, por otro lado, se hacía una definición mucho más amplia, al incluir en el concepto a todos los trabajadores asalariados y productivos subordinados a los capitalistas dueños de los medios de producción Lo que tendrían en común los proletarios sería que venderían su fuerza de trabajo a los propietarios de los medios de producción a cambio de un salario.
La concepción más amplia del concepto marxista del proletariado servía para englobar la compleja realidad socio-laboral de la época de la Revolución Industrial, ya que no todos los trabajadores eran obreros de las fábricas en el momento que escribían Marx y Engels. Posteriormente, también pudo ser empleada por los marxistas cuando surgieron nuevos tipos de trabajadores, los denominados “de cuello blanco”, a partir de la Segunda Revolución Industrial. Pero lo que estaba claro en el análisis marxista era que con el desarrollo del capitalismo se produciría una proletarización de la sociedad. Afectaría a los artesanos, campesinos, empleados, comerciantes, etc. Se asimilarían al trabajador de la fábrica. La Revolución Industrial habría provocado que los artesanos perdieran la propiedad de los medios de producción. Los cambios derivados de la Revolución Agraria habrían generado, a su vez, que los campesinos perdieran sus tierras. Artesanos y campesinos, por lo tanto, se habían visto obligados a vender su fuerza de trabajo. El proletariado sería el sujeto histórico protagonista de la Revolución, de la transformación de la sociedad, y de la destrucción del capitalismo en la teoría marxista. El desarrollo del capitalismo provocó, en consecuencia, que el proletariado se convirtiera en una gran fuerza social, sustentando el movimiento obrero a través de los sindicatos y, una gran parte del mismo constituyéndose en la base electoral de la pujante socialdemocracia europea.
En relación con la explotación que sufren los obreros estaría el concepto de valor que formulaba Marx. El valor de un producto no sería el del mercado sino el del trabajo. El capitalista pagaba un salario al trabajador, pero el obrero producía, trabajando, un valor superior al de la retribución que recibía. Ese valor superior que producía y no cobraba, se acumulaba y generaba beneficios al capitalista, se denominaría plusvalía. La plusvalía es, por lo tanto, un trabajo sin pagar, con el que se formarían los capitales.


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