
La ideología del bien
Salvador J. Suárez MartínExisten muchos y muchas que se definen no ser de derechas ni de izquierdas, todos los conocemos. La inmensa mayoría hipócritas que solo falta la más mínima conversación para saber hacía donde caen. Es para este tipo de personas principalmente y para los que aseguran que no hay diferencias para quien va dirigida esta reflexión.
Supongamos que nos olvidamos de los vectores tradicionales, de las definiciones más eruditas y buscamos la ideología que quiero que me defina, la ideología de lo correcto, la ideología de lo menos malo, incluso la ideología del bien.
Hagamos unas preguntas a nuestra propia conciencia y veamos el resultado ¿Creemos que es justo que todo el mundo pueda acceder a la sanidad o sólo debe estar disponible a quien pueda pagársela? No busquemos más detalles, algo tan sencillo como esto, sin matices, sin excusas. Si buscamos una política humana, centrada en las personas tendremos claro que si deberían poder acceder.
Otra pregunta sencilla, ¿Crees que la educación debe operar bajo los criterios de los intereses del mercado o estar por encima de intereses económicos y aspirar a una formación como persona?
Más preguntas ¿Crees que el destino de las personas esta en nuestras propias decisiones o en destinos y designios mágicos? Al menos yo no creo en manos invisibles mágicas, patrias elegidas, destinos manifiestos o en un dios que nos regale el libre albedrío simplemente para perder el tiempo castigando o premiando. Nosotros y nosotras debemos crear un mundo mejor y actuar por bondad no por premio o castigo sino por bondad misma y eso pasa también por respetar a los otros. La política debe ser trabajar por un mundo mejor, hacer lo menos malo aspirando a lo mejor, no creer en esperar que una mano invisible nos imparta justicia.
Y así podemos hacer muchísimas más ¿tu lugar de nacimiento te define más que tus actos? ¿el derecho de algunos a tener mucho es más importante que el derecho de todos a tener lo básico? ¿la riqueza de un país la define el bienestar de sus habitantes? ¿Creemos que la justicia debe ser igual para todos sin depender de los medios que posea? ¿Tiene una persona, derecho a amar y tratar de ser feliz con quien desee sin forzar a nadie y nadie puede forzarte a amar a otra? ¿debemos defender nuestro medio ambiente? ¿tenemos los hombres y las mujeres los mismos derechos? ¿Un trabajador es solo una herramienta al servicio de crear riqueza? … Son muchas preguntas que pueden hacerse y responderse sin hacer un estudio político pero que dicen más de uno mismo de lo que parece.
En definitiva, estas y otras muchas otras preguntas me dan una respuesta clara. No, no todas las opciones son lo mismo y se puede discrepar, pero dentro de unos límites, de unos mínimos humanos, la democracia, la solidaridad, los derechos humanos, … No vale esconder el egoísmo en ideas, ni la falta de empatía o humanidad en teorías. Por todo esto y más yo soy partidario de la ideología de la bondad por encima de todo, de una ideología que busque un lugar mejor para las personas y una vida feliz el tiempo que podamos, y por eso cada día soy más de izquierdas.






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