
En una etapa brillante de audiencia para TVE, como la actual a abril de 2026, desde una programación con más luces que sombras (valga que Master Chef y sus réplicas son un despropósito) resulta incomprensible que el ente público quiera seguir manteniendo la audiencia haciendo uso del palio y ponerse al resguardo del mismo como ya lo hacía Franco con su cruzada nacional católica.













