El debate del colonialismo en la Segunda Internacional

El debate sobre el colonialismo en la Segunda Internacional reflejó claramente la división en el seno del socialismo a principios del siglo XX entre las dos grandes posturas del mismo, la reformista y la revolucionaria.
Erase una vez...30 de diciembre de 2025 Eduardo Montagut
Stuttgart-congress-of-second-international-1907-iisg-big-1

La cuestión colonial apareció en el Congreso de París del año 1900 con la ponencia del socialista holandés Van Kol, bien conocedor de las colonias holandesas, donde defendió una política colonial positiva. En esta línea estarían tres grandes socialistas reformistas o revisionistas, el alemán Bernstein, el francés Jaurès y el belga Vandervelde. Pero la mayoría votó en contra del colonialismo de forma contundente. Tenemos que tener en cuenta que se acababan de vivir los acontecimientos del 98, de Fachoda, la revuelta de los Boxers y la durísima y sangrienta guerra de los Boers.

La postura más favorable al colonialismo se basaba, como se puede comprobar en la moción de Van Kol en el Congreso de 1904 en Ámsterdam, en cuestiones económicas, en que era inevitable en una sociedad en expansión. La postura anticolonial fue defendida por el británico Hyndman.

Los conflictos en el norte de África, en Marruecos, en los años 1905 y 1906, así como en el Congo y en África central, y los levantamientos en el Sureste Asiático convirtieron la cuestión colonial en un tema de intenso debate en la opinión pública y en el seno de la Internacional, especialmente en el Congreso de Stuttgart de 1907. En esta reunión se establecieron tres posturas. En el extremo más favorable al colonialismo destacó David, miembro de lo que se conoce como la corriente imperialista del SPD. Europa tenía necesidad de las colonias; es más, necesitaría seguir aumentándolas, ya que sin ellas el continente sería como China desde el punto de vista económico. En este sentido, el francés Rouanet defendió que era falso considerar la colonización como un fenómeno puramente capitalista, ya que era también un hecho histórico. Había que obtener en las colonias mejoras considerables. Ante inmensos territorios, los países civilizados europeos y norteamericanos debían utilizar esos espacios para mejorar sus propias existencias.

Una visión más moderada, menos extremista, era la defendida por Van Kol, en la misma línea que venía planteando en los últimos Congresos, es decir, la inevitabilidad del hecho colonial y cómo la política colonial se podría reconducir en un sistema socialista en un sentido civilizador y no explotador. Esta postura se basaría en el carácter humanista del socialismo. Se criticaba la brutalidad seguida por las potencias coloniales pero no la existencia de colonias en sí. El sistema colonial, sin esa explotación y brutalidad, podría ser positivo para otros pueblos. Bernstein y Vandervelde seguían defendiendo esta postura. Bernstein no quería que los socialistas mantuvieran un criterio puramente negativo ante el esta materia. Había que rechazar por utópica la idea de abandonar las colonias. Como existían había que ocuparse de ellas. Una cierta tutela de los pueblos civilizados sobre el resto de los pueblos era una necesidad. Sin lugar a dudas, había una evidente carga paternalista en esta postura.

Kautsky reaccionó con dureza ante la moción de Van Kol. Por una estrecha mayoría se aprobó la condena a todo tipo de colonialismo. La misión civilizadora que se asignaba a la sociedad capitalista no era más que un pretexto para encubrir la sed de explotación y de conquista. Solamente la sociedad socialista podría ofrecer a todos los pueblos la posibilidad de desarrollar plenamente su civilización.

Fotografía : Delegates to the 1907 International Socialist Congress in Stuttgart, Germany.

Últimas noticias
Te puede interesar
Captura de pantalla 2026-04-15 135433

Libertad y democracia

Eduardo Montagut
Erase una vez...16 de junio de 2026
En tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera y en el primero de mayo de 1929, Antonio Roma Rubies hizo unas reflexiones en las páginas de El Socialista sobre la defensa de la democracia y la libertad que, como veremos, pueden interesarnos hoy en día en una España diferente.
Captura de pantalla 2026-04-15 133749

Sobre el origen del salario mínimo

Eduardo Montagut
Erase una vez...15 de junio de 2026
La reivindicación del salario mínimo a finales del siglo XIX y comienzos del siglo siguiente debe situarse en el contexto de la lucha del movimiento obrero occidental por la jornada de ocho horas y por la mejora de la situación laboral de los trabajadores.
Captura de pantalla 2026-04-15 125049

La desigualdad en el fascismo

Eduardo Montagut
Erase una vez...13 de junio de 2026
Solamente una minoría, una élite puede gobernar según las ideas fascistas, porque se parte del postulado de la desigualdad de los hombres, frente al postulado del liberalismo y de la democracia que establece la igualdad.
Captura de pantalla 2026-04-15 123500

Sobre el fascismo noruego

Eduardo Montagut
Erase una vez...12 de junio de 2026
Cuando la invasión alemana de Noruega se coronó con el éxito en abril de 1940 se instauró un régimen favorable a Alemania con el fascista noruego Quisling al frente, aboliéndose la monarquía.
Lo más visto
istockphoto-531926206-612x612

Guinea Ecuatorial, la dictadura más larga del mundo

Ornitorrinco (Hernán Palau)
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias15 de junio de 2026
La Unidad de Inteligencia de la revista británica The Economist publicó su Índice de Democracia Global, en el cual analiza la calidad democrática de 167 países y territorios en 2023, incluidas las dictaduras. Según el informe, Noruega y Nueva Zelanda son los países más democráticos. Además, se destaca que el 39% de la población mundial vive bajo regímenes autoritarios en 59 países, con Afganistán y Myanmar (también conocida como Birmania) como los menos democráticos. Entre estos últimos, Guinea Ecuatorial sobresale por tener la dictadura más longeva del mundo, aún bajo el mando de una misma persona.
Captura de pantalla 2026-04-15 135433

Libertad y democracia

Eduardo Montagut
Erase una vez...16 de junio de 2026
En tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera y en el primero de mayo de 1929, Antonio Roma Rubies hizo unas reflexiones en las páginas de El Socialista sobre la defensa de la democracia y la libertad que, como veremos, pueden interesarnos hoy en día en una España diferente.
Gemini_Generated_Image_oe203zoe203zoe20

La liberación de los siervos en Rusia en el siglo XIX

Eduardo Montagut
Mundo16 de junio de 2026
Al llegar al siglo XIX la mayor parte de los campesinos rusos eran siervos, aunque existía una gran diversidad en esta condición. Había siervos domésticos, siervos que pagaban una renta u obrok al señor y, por fin, siervos sujetos a la corvea, o trabajo no remunerado, siendo ésta la peor situación de todas.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email