¿Es Suiza realmente neutral?

La Confederación Suiza ha sido el Estado neutral por antonomasia. Sin embargo, desde la Guerra Fría ha tendido a alinearse con Occidente

Mundo19 de enero de 2026 El Orden Mundial - Pauline Eiselt
Captura de pantalla 2026-01-02 101156
Bandera de Suiza en el lago de Lucerna. Fuente: Khairul Abdullah (Flickr)

Suiza sigue desde hace siglos una doctrina de neutralidad política, pero en la práctica la ha flexibilizado. El concepto de neutralidad proviene del latín neuter, que traduce ‘ni uno ni otro’. En las relaciones internacionales, un país neutral es aquel que se mantiene al margen de los conflictos, siguiendo una política de no participación. Si bien Suiza abandera esta política, la ha adaptado al contexto de globalización y multilateralismo de las últimas décadas, y ante la presión de las guerras contemporáneas.

De dónde viene la neutralidad de Suiza
La neutralidad de Suiza viene de la guerra de los Treinta Años (1618-1648), que enfrentó a algunas de las principales potencias europeas. Los cantones suizos apoyaron a distintos bandos según sus intereses y, tras un conflicto con resultados a menudo contradictorios, comprendieron que esto podía comprometer la cohesión interna. Para sobrevivir en la Europa de los Estados nación emergentes en el siglo XVII, los cantones suizos necesitaban una estrategia para garantizar su integridad y armonía interna. Años después, en 1663, la Confederación acordó ilegalizar el uso de regimientos suizos para luchar en el extranjero.

Suiza se vio forzada a redefinir su neutralidad en el siglo XIX. La ocupación napoleónica y la liberación del territorio por Austria llevaron a las élites helvéticas a considerar la neutralidad no sólo como un factor de unión interna, sino también como una garantía de independencia. El momento clave para su reconocimiento internacional fue el Congreso de Viena en 1815. En esta convención, que redibujaba las fronteras tras las guerras napoleónicas, las potencias europeas reconocieron la “neutralidad perpetua” de Suiza y su independencia de toda influencia extranjera, entendiendo que esto beneficiaría los intereses políticos de toda Europa. Así, la paz de Europa se vinculó a la independencia de Suiza, obligando a los países a reconocer su derecho a no intervenir en asuntos de terceros para preservar la estabilidad continental. A su vez, esta neutralidad e independencia empezó a atraer grandes capitales extranjeros.

Desde la Constitución de 1848, la neutralidad se consolidó como el pilar de la política exterior suiza y una garantía de su independencia, especialmente evidente durante la Segunda Guerra Mundial. Además, ya desde finales del siglo XIX Suiza aprovechaba ese pilar y el secreto bancario para consolidarse como polo de atracción de capital extranjero. Hoy en día, la neutralidad se percibe como una actitud moral y política de prudencia en los asuntos exteriores, una postura arraigada en la opinión pública. De hecho, una encuesta de 2024 mostró que el 91% de los suizos la considera esencial para la identidad y la protección del país.

En el corazón de Europa
Si bien la Constitución de 1848 no menciona la neutralidad política, el Gobierno suizo la usa como guía de la política exterior. No obstante, la Confederación se reserva el derecho de abandonar su vocación de neutralidad si enfrenta una situación que requiera intervención. La ubicación en el centro de las potencias europeas, que históricamente han protagonizado guerras y destrucciones mutuas, hace difícil mantener una neutralidad constante. Esta situación ha generado frecuentes debates internos: mientras una parte opina que la no intervención en conflictos protege al país, otra considera que Suiza debe actualizar su visión tradicional de neutralidad para actuar por la paz entre sus vecinos y, así, garantizar su propia seguridad.

Con la ambición de promover la paz mundial, Suiza se ha convertido en una sede clave para la diplomacia. Por ejemplo, albergó la firma del Tratado de Lausana de 1923, que resolvió los conflictos restantes de la Primera Guerra Mundial con la recién formada República de Turquía, o las conferencias para proteger los derechos humanos que terminaron en los Convenios de Ginebra. Además, la Confederación participó en la Sociedad de Naciones (predecesora de la ONU), cuya sede se estableció también en Ginebra. No obstante, su estricta política de neutralidad generó un conflicto interno: a Suiza le resultó difícil implementar las sanciones impuestas por la organización, situándose en la encrucijada de elegir entre cooperar o adherirse a su doctrina. Esta dificultad para mantener la neutralidad dentro de las organizaciones internacionales es la razón principal por la cual Suiza rechazó firmar la Carta de las Naciones Unidas hasta el año 2002.

¿Sigue Suiza siendo neutral?
La neutralidad de Suiza en un contexto de globalización y un orden mundial que favorece el multilateralismo es un debate recurrente. Desde su adhesión a la ONU en 2002, Suiza ha intensificado su participación en instancias internacionales como la Unesco para la cultura, la OCDE para la cooperación económica, el Consejo de Europa para los derechos humanos y la OSCE para la seguridad. Muchas organizaciones tienen sede en Ginebra, lo que consolida la posición de Suiza en el mantenimiento de la paz mundial. Además, la Confederación participa en misiones de paz de organizaciones internacionales.

Captura de pantalla 2026-01-02 101311

Tanto en la Guerra Fría como en el actual contexto geopolítico, Suiza ha tendido a alinearse con Occidente y a apoyar sus posturas. Aunque no es miembro de la OTAN, coopera con la Alianza en el marco de la Asociación para la Paz desde 1996. De manera similar, sin pertenecer a la Unión Europea, forma parte del espacio Schengen desde 2008. Más notablemente, Suiza ha adoptado las sanciones de la Unión Europea contra Rusia y ha brindado apoyo a Ucrania desde el comienzo de la invasión en 2022.

Toda esta participación en la comunidad internacional sugiere que Suiza no es neutral, o al menos no sigue la definición tradicional de neutralidad. La Confederación justifica esta flexibilidad sosteniendo que el derecho de neutralidad no debe aplicarse a las misiones militares de la ONU, dado que tiene como objetivo la paz mundial. Aun así, hoy Suiza no sigue la neutralidad estricta clásica, sino una forma de neutralidad más flexible y activa, adaptada a las condiciones geopolíticas actuales y al mundo globalizado.

EOM

Últimas noticias
Captura de pantalla 2026-01-02 101156

¿Es Suiza realmente neutral?

El Orden Mundial - Pauline Eiselt
Mundo19 de enero de 2026

La Confederación Suiza ha sido el Estado neutral por antonomasia. Sin embargo, desde la Guerra Fría ha tendido a alinearse con Occidente

Te puede interesar
Captura de pantalla 2025-12-30 115634

Patagonia en oferta: la fantasía libertaria de la estepa digital

Ornitorrinco - Alejo Di Risio
Mundo14 de enero de 2026

“Tenemos grandes extensiones de tierra con acceso a energía y agua, climas fríos –la cereza del pastel para el enfriamiento de sistemas de IA–; además, estamos en un área sin conflictos armados ni desastres naturales. No hay muchos lugares con esas cualidades..."

Captura de pantalla 2025-12-26 093707

¡Cortenlá! Tengo derecho a la desconexión digital - ... una visión desde la Argentina

Ornitorrinco - Gerardo Abraham
Mundo12 de enero de 2026

Estimadxs lectores, antes de avanzar con este reportaje tienen que saber algo: son adquirentes de un derecho, el derecho a la desconexión digital. Esto implica que no están obligados a responder el mensaje del jefe a las nueve de la noche justo cuando terminás de bañar a tu bendición y tenés la cena a medio preparar; o el de la jefa, cuando te estás tomando una birra en un tercer tiempo con tus compañeros de equipo. “Después lo miro”, se dicen y guardan el teléfono, pero esa idea, ese mensaje, esa notificación queda dando vueltas en la cabeza...

Captura de pantalla 2025-12-29 091034

México y su Cuarta Transformación

TRICONTINENTAL
Mundo10 de enero de 2026

Desde 2018, los gobiernos del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) buscan revertir el neoliberalismo y democratizar el país. La batalla ideológica ha sido exitosa, pero las transformaciones económicas han avanzado menos.

Lo más visto
20250923_TVE

TVE, con vientos favorables.

Salvador García Llanos
Una mirada atras...18 de enero de 2026

Los vientos soplan a favor de Televisión Española (TVE). Tal es así que, salvo aquella nefasta experiencia de hace unos meses (La fábrica de la tele), sus fichajes y sus programas van de éxito en éxito, con índices de audiencia en pleno crecimiento, de modo que algunas producciones de las cadenas privadas generalistas han visto reducidas sus cuotas de pantalla y sus seguimientos de espectadores han ido retrocediendo y enflaqueciendo sus espectadores directos. Eso no obsta para que la competencia en algunas programas estelares de determinadas franjas horarias, más los celos trufados de rivalidad en conductores y conductoras, a los que ha dado, para fortalecer índices de popularidad y caché, por exhibir alguna consideración política, en opinar libremente, haciendo buena aquella recomendación del ex presidente Aznar (“El que pueda hacer, que haga”).

Captura de pantalla 2026-01-15 110815

Acuerdo UE-Mercosur: ¿por qué lo rechazan los agricultores?

theconversation
Actualidad17 de enero de 2026

Después de décadas de negociaciones, el pasado 9 de enero la Unión Europea respaldó por mayoría cualificada la firma de un acuerdo comercial con el Mercado Común del Sur (Mercosur) –integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia y con Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam como asociados–. Previsiblemente, el acuerdo se firmará el próximo 17 de enero.

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email