
El socialismo español y el salario mínimo en 1976

En primer lugar, criticaron el programa expuesto por el ministro de Hacienda, Villar Mir, en las Cortes. Allí había planteado que la inflación había que combatirla mediante una política tendente a favorecer las exportaciones, unida a un “ahorro forzoso” por parte de los consumidores, y sin faltar a la tradicional medida de congelación de salarios. Este programa había concitado muchas críticas y algunas de sectores del propio régimen, “apuntándose a última hora a una política social”. Los socialistas desdeñaban estas críticas por opinar que eran demagógicas.
Pero, lo fundamental era que consideraron dicha política como tradicional, del pasado. La crítica fundamental se centró en el decreto de 18 de marzo de ese año por el que se establecía el salario mínimo interprofesional, y que fue calificado como un eslabón para consolidar una política de expolio de la clase trabajadora. Dicho decreto establecía el salario mínimo para trabajadores mayores de 18 años en 345 pesetas diarias o 10.350 pesetas mensuales. Los socialistas veían en estas cantidades una provocación a la dignidad humana y profesional y para la supervivencia de los trabajadores. Este decreto y el resto de la política económica gubernamental sería, a juicio del socialismo español, la causa de la elevada conflictividad social que se estaba viviendo en ese momento.
Hemos trabajado con el número del 10 de abril de 1976 de El Socialista.


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