
El PSOE ha sido un partido de intensos debates y polémicas internas desde sus inicios, tanto en cuestiones ideológicas y de estrategia política, como ante acontecimientos y coyunturas históricas en España y también en relación con el extranjero.
El testimonio de Theodor, un joven ucraniano que recalca haber cruzado la frontera “legalmente” desde Ucrania a Polonia, condensa una de las tensiones que atraviesan la experiencia del exilio: la necesidad de justificarse, de probar constantemente la legitimidad de la propia presencia.
Mundo18 de octubre de 2025 TheConversation.com (Lola Delgado)
El testimonio de Theodor, un joven ucraniano que recalca haber cruzado la frontera “legalmente” desde Ucrania a Polonia, condensa una de las tensiones que atraviesan la experiencia del exilio: la necesidad de justificarse, de probar constantemente la legitimidad de la propia presencia.
La frase no es casual ni aislada; responde a un clima enrarecido en Polonia, donde la solidaridad inicial hacia los refugiados ucranianos ha ido dejando paso a la sospecha y al cansancio de muchos polacos.
Léna Georgeault, directora del Grado en Relaciones Internacionales de la Universidad Villanueva, pudo tomarle el pulso a muchos ucranianos que viven en Polonia y que sienten que la solidaridad del principio ha ido dando paso a un cierto recelo en el país de acogida.
La profesora reconstruyó con detalle algunas trayectorias. Theodor, Natalia u Oksana son rostros concretos de un fenómeno masivo: más de un millón de ucranianos en Polonia, según cifras oficiales, aunque probablemente sean más.
Huir con lo puesto.
Sus historias no son homogéneas. Mientras algunos llegaron con becas y redes de apoyo institucional, otros huyeron con lo puesto, cargando el trauma de la guerra y enfrentándose a una burocracia incierta. Ese contraste revela la fractura entre quienes viven el exilio como oportunidad y quienes lo sufren como condena.
El telón de fondo es una guerra que, tras más de tres años, ha dejado de percibirse como temporal. La idea inicial de un conflicto breve se ha desvanecido, y con ella el optimismo de muchos refugiados. Para algunos, como Natalia, el deseo de volver a Ucrania se mantiene intacto; para otros, como Ivan, la certeza de que su hija, que estudia en la Universidad de Breslavia, no quiera volver erosiona los lazos con el país de origen. Esta tensión entre retorno e integración es uno de los dilemas centrales de toda diáspora.
Pero la dificultad no proviene solo de Ucrania. Polonia, país de acogida, atraviesa sus propios límites. Algunas organizaciones civiles intentan cubrir vacíos básicos –alojamiento, asesoría legal, espacios comunitarios–, mientras la política oficial oscila entre el humanitarismo y la instrumentalización.
El viraje es evidente: la llegada al poder del nacionalista Karol Nawrocki ha reconfigurado el relato, transformando la acogida de refugiados de gesto solidario en respuesta demográfica. En este marco, los ucranianos son bienvenidos si producen, si estudian, si trabajan; quienes no encajan en esa lógica quedan relegados.
La sospecha hacia los ucranianos rusoparlantes, vistos como una “quinta columna”, refleja hasta qué punto la guerra ha reconfigurado identidades y desatado nuevas exclusiones. Aquí la paradoja es evidente: mientras en el frente combaten miles de ucranianos cuya lengua materna es el ruso, en el exilio esa misma característica se vuelve motivo de sospecha.
La solidaridad parece haber pasado de largo.
Las olas de solidaridad de los primeros meses de la invasión de Ucrania por parte de Rusia han pasado de largo mientras continuaban los ataques armados y los verbales entre mandatarios.
Los refugiados saben que el destino de Ucrania depende en buena medida de la ayuda occidental. Sin embargo, expresan frustración ante la lentitud y tibieza de Europa y Estados Unidos. Trump acaba de dar un giro enorme en su política y le ha mostrado a Zelensky su apoyo para que recupere los territorios ocupados por Rusia. Esto, cuando hace unos meses dio la vuelta al mundo el choque entre ambos mandatarios.
Para jóvenes como Theodor, estudiante, la realidad de las negociaciones, presupuestos y cálculos políticos resulta insoportable. La exigencia es clara: frente a Rusia, cualquier ambigüedad equivale a ceder terreno.
Lo que emerge del reportaje es un mosaico de incertidumbre. La solidaridad espontánea del inicio ha dado paso a la incomodidad y la fatiga; el sueño del retorno convive con la integración irreversible; la identidad ucraniana se afirma, pero a costa de fracturas internas. Y, sobre todo, se impone la sensación de estar en suspenso, atrapados entre un pasado perdido y un futuro que no llega.
En medio de esa incertidumbre, y como nos recuerda la profesora Léna Georgeault, los ucranianos siguen pagando en exilio y en sangre el precio de sostener a un país en guerra.

El PSOE ha sido un partido de intensos debates y polémicas internas desde sus inicios, tanto en cuestiones ideológicas y de estrategia política, como ante acontecimientos y coyunturas históricas en España y también en relación con el extranjero.

La comunidad católica también utiliza las redes sociales para tratar de hacer llegar su mensaje. Aparentemente adaptada a los nuevos tiempos, habla de amor, de entrega, de celibato, de paternidades responsables.

Encuentros con asociaciones y organizaciones con motivo de la conmemoración esta semana del Día Mundial contra el Cáncer.

Malditas Guerras es el titulo de un ciclo de películas seleccionadas por Javier Tolentino, con la producción de Siroco Factory y auspiciada por CCA Gran Canaria, Centro de Cultura Audiovisual del Cabildo de Gran Canaria, a través de su concurso de proyectos.

El san bei ji es un plato típico de la provincia de Jiangxi, en China, aunque también es muy popular en Taiwán. Su nombre significa exactamente “pollo de tres tazas”, ya que sus tres principales ingredientes son una taza de salsa de soja, una de vino de arroz y otra de aceite de sésamo. Se cree que tiene sus raíces durante la dinastía Song (960-1279). Esta comida es, a menudo, relacionada con un elemento de identidad cultural.

2026 comenzó con la noticia de la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Una operación, según Donald Trump, como no se ha visto desde la Segunda Guerra Mundial.

Ubicada en el cruce de Europa, Asia y África, la isla de Chipre ha capturado durante mucho tiempo la imaginación de los viajeros con su encanto mediterráneo. Desde las bulliciosas costas de Ayia Napa y Protaras, hasta las más tranquilas en Limassol y Paphos, cada rincón ofrece un refugio paradisíaco para los amantes del sol y la playa.

Un memorándum de entendimiento que cambiaría para siempre la geopolítica del Cuerno de África pone hoy el foco en Somalilandia. A principios del año 2024, Etiopía decidió reconocer a este enclave como un Estado soberano. Esto se da en el contexto del ingreso de Etiopía al bloque económico de los BRICS+...

La península de Corea fue el primer campo de batalla de la Guerra Fría. Hoy en día, la reunificación entre un Estado comunista con armas nucleares y otro capitalista aliado de Estados Unidos es impensable tanto de forma pacífica como forzosa

La reciente derrota del Frente Amplio del presidente chileno Gabiel Boric permite reflexionar sobre el derrotero de las coaliciones progresistas.

Malditas Guerras es el titulo de un ciclo de películas seleccionadas por Javier Tolentino, con la producción de Siroco Factory y auspiciada por CCA Gran Canaria, Centro de Cultura Audiovisual del Cabildo de Gran Canaria, a través de su concurso de proyectos.

Es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos tras el chino mandarín, con México, Colombia y España a la cabeza

El san bei ji es un plato típico de la provincia de Jiangxi, en China, aunque también es muy popular en Taiwán. Su nombre significa exactamente “pollo de tres tazas”, ya que sus tres principales ingredientes son una taza de salsa de soja, una de vino de arroz y otra de aceite de sésamo. Se cree que tiene sus raíces durante la dinastía Song (960-1279). Esta comida es, a menudo, relacionada con un elemento de identidad cultural.

La Federación Cultural Deportiva Obrera publicó un comunicado a finales de enero de 1936 ante las elecciones que se iban a celebrar unas semanas después...

En estos tiempos donde el derecho internacional pero, también, el de los pueblos como ente en un determinado ámbito geográfico, está pasando a mejor vida, es necesario, conveniente, y hasta urgente que sepamos de qué hablamos...

Un libro sobre masonería, sociedades secretas y los símbolos asociados a la naturaleza.

Para muchas gentes de Teruel, la lectura del Boletín Oficial de Aragón se está convirtiendo en un ejercicio inquietante. Ya no es solo un trámite administrativo: es la forma más directa de asomarse al futuro de nuestro territorio. Y lo que se dibuja en sus páginas no invita precisamente al optimismo.