"El Tao de los números" - Undécima entrega

11ª Entrega del libro "El Tao de los números" de Antonio Morales
Cajón de Sastre30 de agosto de 2026 Antonio Morales

Captura de pantalla 2026-06-01 121253

CAPÍTULO V.- APLICACIONES TERAPÉUTICAS CON BASE NUMÉRICA



Podríamos definir este proceso como el coadyuvante para el conocimiento personal cuya base es el empleo del número. Al igual que el grafismo induce su aplicación psicológica, el número puede hacer lo propio desde la comprensión y aprehensión de la simbología asociada que, en muchos de los casos, deviene de muy antiguo a través de la tradición. Son los arcanos.

A raíz del trabajo interior de crecimiento personal, con base en el número, podremos establecer algunas líneas de trabajo de las que vamos a exponer en sendos ejemplos:



  1. Campos cronológicos

  2. Estudio del Libro de Las Mutaciones o I Ching

  3. Cartomancia





  1. CRONOLOGÍA.- Usando nuestra historia personal, ordenada por años y con el mayor número de datos posibles. En un cuaderno anotamos todos los años que consideramos relevantes en nuestra vida, por un motivo u otro. Por el que sea, pero que tengan una significación. Puede ser positiva o negativa, de rechazo y bloqueo, de recuerdos gratos.

Para sistematizar los años los iremos ordenando de menor a mayor, desde el nacimiento hasta el día de hoy, de pasado a presente. A cada año le dotaremos el contenido preciso por meses si somos capaces de asociar los hechos con un mes en concreto. Si ello no fuera posible, al menos situar las circunstancias en un momento determinado que podría darnos alguna pista como, por ejemplo, una estación climatológica. Usar la asociación de ideas, la analogía, para hilvanar un trozo de nuestra vida.

Una vez que hemos proyectado en papel el pasado hasta hoy, repasamos las notas por si estuvieran desordenadas para volver a ordenarlas si fuera preciso en sus fechas y circunstancias.

Habiendo efectuado este primer trabajo luego encaramos otro que será, igualmente, el retrato de nuestra luz. Por tantos años como tengamos reflejaremos una actuación positiva en nuestra vida. Si al ponernos manos a la obra tenemos 50 años plasmaremos 50 actuaciones positivas en nuestra vida, por mucho trabajo que nos cueste. Merecerá la pena.

Cuando nos situamos ante un puñado de hojas en blanco, en ellas vamos a escribir un trozo de nuestra historia personal con detalles que nunca quisimos se supieran, con pasajes que ni nos acordábamos ya, con fobias y miedos, con filias y dependencias. Estamos adoptando el número como patrón o guía de nuestro pensamiento. Una fecha: 1964, por ejemplo. Un acontecimiento: mi primera comunión. Un suceso relacionado: tenía bastante fiebre. Mi traje era modesto, era de marinero y no “de almirante”. El desayuno posterior fue en casa con algunos vecinos y familia más cercana. Es un pequeño diario de impacto, de regresión despierta lo que queremos reflejar. Los números están relacionados con sucesos concretos y ellos nos van a dar el orden. Nos vamos a ubicar ante nuestra vida con la certeza que podemos mejorarla, que merece la pena aprender a vivir,a purificar nuestro interior. Entraremos en zona de conflicto en la medida que avancemos. Pero no importa porque queremos librarnos de las pesadas cadenas que nos atan. Es un trabajo de autoayuda, la mejor que podemos darnos. Siendo totalmente sinceros con nosotros mismos lo que, por otra parte, puedo asegurar que es bastante difícil. Descubrir quiénes somos realmente es toda una tarea, un reto, pero a través del número evocador vamos fijando la película de nuestra vida. Es un paseo por la hemeroteca particular almacenada en nuestro cerebro y en el corazón.

Asimismo habremos de anotar tantas actuaciones positivas en nuestra vida como años tenemos. Esto nos ayudará a reponernos en la autoestima, porque aprenderemos a convivir con lo bueno que tenemos sin vanidad, con humildad, porque no debemos olvidar que somos luz. Reconocer lo bueno ha de servirnos para recordarnos qué y quiénes somos trabajando desde el no apego, lejos del reconocimiento exterior, en silencio, alejados del brillo de los focos estelares del público pero asumiendo que podemos hacer cosas buenas, por qué no. Y que hemos de seguir haciéndolas y deseándolas aunque se nos tuerzan las circunstancias, y que lo que hagamos no tiene como objetivo la recompensa sino el libre encuentro dar un sentido a la vida cuya búsqueda de ello nos trajo hasta aquí.

Casi con toda seguridad en nuestro viaje interior y retroactivo se producirán bloqueos sobre años “malditos”, que ni recordamos o nos resistimos a ello casi inconscientemente, porque al tratar de recordar tan sólo nos enfrentamos de forma directa con lo que emerge al consciente de forma rápida y certera. Pueden ser los años de malas vibraciones personales que, incluso, llegan a durar, además, ciclos enteros de 9 años o más. Para asegurarnos que somos fiables con nosotros mismos habremos de operar la conversión de las cifras de un año en un solo dígito que lo vamos a identificar con una de las vibraciones comprendidas entre 1 y 9. Así, si se nace en 1.966 la reducción es 1+9+6+6= 22 = 2+2= 4. Partiendo del año de nacimiento vamos reconstruyendo nuestro particular rompecabezas. Valga el ejemplo expuesto como punto de explicación.

Como puede observarse en la imagen 19 (más adelante) en la zona horizontal indico los ciclos completos de 9 años desde el nacimiento. En la vertical las vibraciones[29] del 1 al 9 asociadas a sus años respectivos. Son años que a la persona le ha quedado en la memoria. En sentido positivo o negativo y la distribución de esos años, las posibles lagunas o no en los ciclos nos dirán de forma somera (sin entrevista anterior) qué cosas necesitamos saber inicialmente y cuáles tendrían que ser indagadas con la inestimable e imprescindible colaboración de la persona asistida, sujeto destinatario y centro de la acción terapéutica.

El ejemplo expuesto a continuación es un hecho real. Una persona –y prometo que no he adulterado nada- con su consentimiento fue “mi víctima” y sabedora de qué y para qué. Me ofreció los años marcados en las tablas 1 y 2, en los que se puede observar lo siguiente:



A. El primer recuerdo lo rescata a los 4 años aproximadamente

B. El primer ciclo de frecuencia (4 a 3) condensa sus recuerdos en pocos años quedando al descubierto los años en que cumple 1, 2, 3 y 6 de los que, en un principio, no guarda recuerdo alguno.

C. El cerebro le ha organizado períodos de vivencias que se extienden en el tiempo de forma considerable, sin solución de continuidad. Así entre 1973 y 1978, 1980 y 2.007. Sólo tiene un año de laguna (1979) contando con 13 años. Vivencias muy seguidas (presente continuo) y que los números no dicen cuáles pero sí que no existen saltos rítmicos. Esa constancia –de forma apriorística- no dice nada si es positiva o negativa porque vemos el dato objetivo en sí mismo sin contenido.

D. Mantiene una estructura ordenada de los hechos, lo que –precisamente- no denota ningún atisbo de enfermedad de tipo neurológico o, por lo menos, que se tenga constancia de ello. Tampoco posee ahora bloqueos pertinaces por resistencias al reconocimiento de hechos pasados y recientes con lo que la regresión en esta persona no sería difícil.

E. Que sus vibraciones numéricas están –en principio- acordes a los números 2, 3, 4, 9 en los que sus respectivos ciclos han sido completados en su totalidad, obteniendo aperturas y cierres de ciclo personal (en 4) que han podido marcar su relación con el mundo.

Esto es lo que he podido extraer inicialmente de la cronología porque son cuestiones obvias hasta el apartado D). No hay nada que personalice la situación. Luego ella me ratificó que, efectivamente, sus recuerdos sí los ha ordenado, y que no mantenía bloqueos graves de memoria[30] pero, a mi parecer, sí resistencia al cambio de patrón. Pero, claro está, del diálogo posterior a la plasmación numérica, han salido a relucir muchos detalles personales de los que extraigo los siguientes:



  • Que no ha sido fácil evocar y ordenar los recuerdos por las resistencias iniciales y que le ha costado más de un intento.

  • Que los recuerdos le han removido mucho fango interior.

  • Que los períodos de vivencia, reflejados de continuo, los proyecta en ese momento con una gran carga de negatividad. Es un enorme lastre el que arrastra y que le impide hacer volar su particular globo aerostático.

  • Que apenas mantiene recuerdos gratos, positivos, de los mismos años que reflejamos en la tabla. Continuos estados de ansiedad y depresivos, no solventados totalmente lo que indica el trabajo que ha de encarar para alcanzar su unidad.

  • Que el lastre interior (miedos, dudas, vacilaciones, inseguridades agravadas por situaciones traumáticas personales y familiares de pasado) tomó el control de su vida, algo sobre lo que está trabajando desde hace tiempo para modificar.

  • Declive familiar desde el año 1.981 por un problema que, al parecer, tiene connotaciones kármicas en la propia familia paterna.

  • Que se culpabiliza de todas las contrariedades propias y ajenas. Problemas de carencia de autoestima o baja vibración personal.

  • Que sus años de apertura de ciclos 1984, 1993 y 2002 coinciden justamente con el inicio de nuevas relaciones de pareja o en transición y siendo el 2.002 además el del nacimiento de su única hija.

Valga como comentario adicional que, posteriormente, esta práctica de ordenar situaciones y adentrarnos en ella las he efectuado con varias personas más y en todas hay un denominador común de viaje que remueve, de resistencia. No se trata de hurgar en heridas internas y dejarlas abiertas, se trata de sanarlas y comprender por qué sucedió aquello, quizá para qué también y qué fue, entonces, lo que nos trajo hasta la situación presente para ir cerrando círculos en nuestras vidas integrando el pasado con luz para poner rumbo a un horizonte diferente.



IMAGEN 19.- LOS RECUERDOS



1966-1974

1975-1983

1984-1992

1993-2001

2002-2010

1

1972

1981

1990

1999

2002

2

1973

1982

1991

2000

2003

3

1974

1983

1992

2001

2004

4

1966

1975

1984

1993

2005

5

1967

1976

1985

1994

2006

6

1968

1977

1986

1995

2007

7

1969

1978

1987

1996

2008

8

1970

1979

1988

1997

2009

9

1971

1980

1989

1998

2010



En términos absolutos las cifras “no dicen nada”. Desde fuera uno puede conjeturar pero lo importante, ante todo, es mantener la misma objetividad que el número, sin esquemas rígidos ni apriorismos, sin expectativas, sin apegos ni soluciones rápidas. La comprensión de los hechos sólo la da el medio del camino, el encuentro. A mí como observador, sólo pueden valerme preguntas del estilo ¿qué tipo de vivencias ha tenido esta persona cuyos años me ha reflejado aquí? Y lo cierto es que el encuentro posterior podría darnos pistas si la persona es sincera o no. Si los interlocutores son veraces consigo mismos, todo es más fácil.

¿Podría servir, pues, este sencillo esquema de herramienta de autoayuda personal para elevar el grado de libertad y autonomía individual? Sinceramente pensaba que sí antes del diálogo sobre la cronología de esta persona amiga, y después me ratifico con otras vivencias como he expresado más arriba. Ahora, bien, con el matiz siguiente: este instrumento es válido –como cualquier otro- siempre que la persona actora- receptora que lo emplee lo haga de la forma debida. Esto significa dirigiéndose hacia sí misma desde la búsqueda de la verdad interior con la muy sana intención de ordenar las cosas poniéndolas en su lugar y aligerarse de innecesaria y tóxica carga.

Pude comprobarlo conmigo mismo hace un año[31] cuando intuitivamente –como suceden bastantes cuestiones- entendía que el número podía desvelarme algo, asociarme ideas o vivencias. Me puse y experimenté que todos los recuerdos emergían, unos aceptados de mayor grado y otros menos. Luego lo comprobé con otra persona a la que le costaba evocarlos y ordenarlos. Había resistencias, lagunas de memoria. Posteriormente con otra persona que, a su vez, se negaba en redondo a reflotar recuerdos de ciertos años considerados malditos. Luego vino esta amiga del ejemplo que, en primer lugar, lo intentó pero su mente estaba muy borrosa, difusa, muy obstaculizada. Después de algún tiempo volvió algo más despejada y con el resultado obtenido.

Las resistencias me hacen reflexionar sobre la domesticación de nuestra mente. El ego no quiere conflictos, no quiere saber, quiere que el yo verdadero permanezca ajeno a la disposición luminosa que le es propia y mantiene su impedimento para que conozcamos realmente nuestra verdadera naturaleza y la expresión que hemos de darle. En conversaciones con personas conocidas mías alguna me llegó a manifestar que no quería saber más, que para qué. Hay miedo hacer trabajar la mente, remover lo que está quieto pero –sin embargo- no hay pavor a que nuestra raíz se pudra y nos consuma en la ignorancia o inconsciencia de nuestro proceso. Es como si fuéramos a despertar un monstruo o al mismísimo Morfeo dios del sueño.

Cada persona que quiera acometer la tarea de limpieza interior, de trabajar sobre lo echado a perder (como nos dice el hexagrama 18 del I Ching) tiene la opción de usar (o no) algunos mecanismos que podrían ayudarle a comprenderse y aceptarse a sí misma con más objetividad. Esto supone mayor grado de ecuanimidad o justicia hacia sí misma, mayor grado de perdón hacia sí y de disculpas hacia los demás, mayor gratitud hacia la vida. Pero, ante todo, tiene la opción de querer despertar o no su propia conciencia. Y subrayo el perdón hacia sí porque es un acto de amor hacia uno mismo saber perdonarse para continuar liberados.

Tener 30, 40 o 50 años y anotar casilleros en un cuadro no va a depender de la capacidad de memoria almacenada. Eso, quizá, a corto e inmediato plazo. Fundamentalmente va a depender de nuestra actitud de encarar quiénes somos realmente.

Puede que el plantarnos ante unos recuadros vacíos y pensar qué cifras de años pongo, sin autoengaño, no sea la propuesta más amable que pueda recibir una persona en su vida. Eso es lo que he comprobado con algunas personas –como he expresado antes- y afloraron los bloqueos con una rapidez inusitada. No me acuerdo de este año, ni de este otro es la respuesta más socorrida quizá como escapismo. Funcionan las resistencias y darnos cuenta de ello ya es un paso importante para sanar nuestras heridas internas.

Son regresiones despiertas, introspección consciente usando nuestra propia historia, el número como identificador. Comprender y aceptar nuestra historia hasta hoy es comenzar a abrir una puerta de entrada al palacio de la Sabiduría que siempre nos espera para mostrarnos el sentido de la vida, de la nuestra.

Este es un trabajo personal para posicionarnos ante las imágenes que nos proporcionan esos números evocadores. Es una forma de cronoterapia, porque nuestra cura va a estar ligada a la cronología personal, a la relación espacio- temporal que hemos mantenido con nosotros mismos y desde nosotros con el entorno desde que nacimos hasta hoy. Reconstruimos el rompecabezas para seguir creando y construyendo vida de forma totalmente consciente y, por tanto, más libre.

Abandonar los esquemas aprendidos, las resistencias, dejarnos guiar por el Poder de la Fuerza Suprema, por la Fuente de la Vida, usando el mecanismo del recuerdo consciente. Esto es todo lo contrario a dejar la mirada atrás o a los lados para petrificarnos. Es lo contrario a la autocompasión y la mojigatería. Es aceptar y comprender que tenemos miedos inoculados y bien arraigados, que nos hemos refugiado en falsas oportunidades de seguridad, que estamos a la defensiva, que nos justificamos innecesariamente cuando realizamos cualquier acción, que caminamos con más bastones de los que creíamos. Decir sí reconozco el miedo, o la actitud defensiva, o la aversión, o el odio, la venganza y el rencor, encierra la actitud de decirle no a la situación que me la provoca. Es enfrentar, encarar y mirarse al espejo sin la pretensión que nos diga lo que queremos oír sino la simple Verdad. Eso es enderezar la senda, volver al Camino.

Reconocer nuestro antagonismo con la vida es reconocer que vida y muerte son primavera e invierno cósmico, nacimiento y muerte. Es mostrar la conformidad que cada cual tiene su propia muerte diaria y su resurrección también. Hay días en los que tengo la sensación que en mí se producen desgarros fuertes, de muerte de algo viejo. De ir abandonando ciertas ideas, hábitos, no sin resistencia. Y he aquí el mayor error: la resistencia al cambio.

Con los años, desde que terminé este libro, voy comprobando que todo es más cierto que nunca en mí mismo pero, también, en mi entorno. La ley de la causalidad es inexorable, la rueda de la fortuna siempre está girando y unas veces estamos arriba y otras abajo, el mundo gira y –en ocasiones- nos paramos. He tenido que morir varias veces para emerger otras tantas con nuevas propuestas, retos, metas en mi vida y uno de ellos fue, precisamente, ir abandonando la vieja actividad que venía desarrollando, el patrón de mis propias creencias sobre mí mismo y la posición que ocupaba en el mundo para quedarme al raso casi sin suelo ni techo más que la confianza en la Vida y en mí mismo, la esperanza que todo tenía que cambiar. La vida de antes murió, ciertamente, en muchos aspectos para dar paso a otra nueva digamos que transfigurada y, aun así, el camino es largo y mucho por recorrer.

Yo mismo he de reconocer que al escribir a veces me asaltan las dudas sobre la utilidad o no de lo que escribo, sobre si es el momento o no pero en el acto creativo esa premisa no es válida porque lo que haces no depende del resultado final anhelado. Durante años pergeñaba en mi magín ideas que no llegaban a plasmarse. Tardé más de 15 años en arrancar y fue en pleno proceso de finalización de una etapa personal algo convulsa cuando decidí romper con ese “maleficio”. Fue una prueba terapéutica a la que hice frente como otras posteriores. Parece ser que no quería darme cuenta de la tarea encomendada. Con todo ello mis esquemas aún no han saltado totalmente por los aires porque siempre está uno casi al principio[32]. Es mi propio camino de crecimiento personal mirar a un espejo para recordarme que,  en ocasiones, lo que ves no es lo que eres realmente.

De esta forma, y retomando la acción sanadora, creo que la  presencia del número en forma de años puede ayudarnos a ir arrancando mala hierba, cizaña envuelta en trigo. En soledad, con modestia, recopilamos. Nos puede servir para muchas cosas: para ayudar al psicoterapeuta que nos trata en cualquiera de las circunstancias por las que recibamos asistencia, o para aportar al grupo de autoayuda en el que nos vemos inmersos, pero sin olvidar que es para ayudarnos a nosotros como pilar básico para auxiliar a otros. Puede valer para comunicarnos más plenamente, con más verdad, en nuestro entorno. Esto es recibir luz para darla y no esconderla bajo el celemín. Poner los talentos al servicio de los demás y de la verdad de uno mismo, siendo esta la línea de trabajo que cada cual ha de seguir en libertad, sin traba alguna.

Cada persona ha de acercarse a su propia imagen y esquemas para desarmarlos. Descomponer para luego recomponer pero, claro está, con otra percepción de los valores, de las situaciones, de la misma vida. Es disolver para reunir.

El proceso seguido en la cronología -que puede llevarse de forma ascendente o descendente, desde atrás hacia delante o al revés pero ordenadamente- es para reconstruir la identidad que hemos ido dejando en la cuneta. Y ello tendente a elevarnos por encima de nuestros ojos, ver más allá del valle y de la alta colina.

Últimas noticias
Captura de pantalla 2026-08-26 093255

La Cruz Roja y la ONU llaman a restringir las armas autónomas

IPS Inter Press Service
Mundo30 de agosto de 2026
NACIONES UNIDAS – El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y la presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicr), Mirjana Spoljaric, pidieron este martes 25 a los Estados que negocien prohibiciones y restricciones claras sobre los sistemas de armas autónomas.
Coches

Más coches que en Dinamarca y Uruguay.

Salvador García Llanos
Actualidad30 de agosto de 2026
El hecho se comenta por sí solo. Más coches que habitantes. Se explican los atascos kilométricos de todos los días a casi todas las horas. Y el creciente número de accidentes. Y las fotografías tomadas desde los puentes con los carriles de ida y vuelta -y las intersecciones- superpoblados. Falta la frase, sí: y eso que no han empezado los colegios.
Te puede interesar
Captura de pantalla 2026-07-23 121837

Competir contra el cuerpo perfecto: violencia estética en el deporte

El Grito del Sur
Cajón de Sastre17 de agosto de 2026
Un estudio de Dove revela que la mitad de las adolescentes abandona el deporte a los 14 años por vergüenza corporal. Especialistas advierten sobre las consecuencias psicológicas de esta presión. Mientras los varones suelen ser valorados por sus resultados deportivos, muchas mujeres continúan siendo evaluadas por su apariencia física.
Por  Dalia Cybel
Lo más visto
Captura de pantalla 2026-07-31 072936

La honradez retributiva

Eduardo Montagut
Erase una vez...29 de agosto de 2026
En nuestras investigaciones sobre la historia del movimiento obrero de signo socialista hemos encontrado un ejercicio pedagógico sobre la plusvalía, en agosto de 1929, de la mano de Enrique de Francisco...
Captura de pantalla 2026-08-28 120308

La extrema derecha convierte la migración en invasión - Una visión desde la Argentina

IZQWEB
Actualidad29 de agosto de 2026
Mientras todavía se desarrollaban las operaciones de control en Ceuta, la extrema derecha española se desplazó al centro del escenario. Santiago Abascal llegó a la ciudad el 2 de agosto y convirtió su presencia en una operación política y mediática: Vox difundió videos sobre un supuesto “colapso” provocado por la inmigración y acusó al gobierno de Pedro Sánchez como incapaz de garantizar la seguridad.
Por J.M.
CutaHibrida

Ceuta, guerra híbrida.

Salvador García Llanos
Actualidad29 de agosto de 2026
Desde luego, son “Malos tiempos para la lírica" aquella emblemática canción del grupo español Golpes Bajos, considerada un referente de la Movida madrileña y de la poesía musicalizada de los años 80. Su título hace referencia al poema homónimo de Bertolt Brecht, escrito en 1939, evocando un sentido de decadencia y desilusión frente a los tiempos difíciles. 
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email