Política indígena versus política colonial a propósito de Vandervelde

Una concepción moderada en relación con el colonialismo y el imperialismo.
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias13 de julio de 2026 Eduardo Montagut
Émile_Vandervelde_(1866–1938)_1927_©_Georg_Fayer_(1892–1950)_OeNB_10449449

El socialista belga Émile Vandervelde defendió una concepción moderada en relación con el colonialismo y el imperialismo, como hemos tenido ocasión de ver hace un tiempo. Sus ideas pueden ser comprobadas a través de un artículo que publicó a raíz de la conferencia que iba a dar en un ciclo sobre el socialismo, organizado por el matrimonio Webb en el King’s Hall de Londres. Se le había ofrecido hablar sobre imperialismo y colonialismo a raíz de su actitud en relación con el Congo.

Vandervelde defendía que el socialismo no podía contentarse con fórmulas “simplistas y negativas” en relación con las cuestiones coloniales, es decir, tenía que defender el establecimiento de una “política indígena” frente a la “política colonial” que practicaba el régimen capitalista.

Esa política colonial era un recurso fuerza con el fin de someter territorios ocupados por poblaciones que eran consideradas como inferiores, y someter a las mismas a la explotación capitalista. Los socialistas no podían hacer sino una oposición inflexible a esta política de signo colonial, porque era inadmisible la explotación del hombre por el hombre.

Vandervelde valoraba la necesidad de que las materias primas procedentes de países tropicales fueran a los templados porque en los mismos no se podían dar, pero este cambio de productos no podía implicar el empleo de la fuerza para colonizar a los países productores. Se podía concebir que para conseguir esas materias se recurriese al comercio libre con las poblaciones indígenas, libres y que consintiesen porque en ello, opinaba el socialista belga, tenían interés en la penetración pacífica y no militar de una “civilización más avanzada”. Así pues, los socialistas debían luchar para hacer fracasar la política de “bandidaje capitalista”, que tendía a hacer sufrir a países como Turquía o Serbia la misma suerte que acababa de ser infligida a la Tripolitania o a Marruecos.

Pero en lo que concernía a los países tropicales, había un hecho consumado. La cuestión no era saber si había que colonizar, sino qué había que hacer con las colonias existentes. Y aquí era donde Vandervelde quería aplicar su idea inicial sobre el abandono de “fórmulas generales o abstractas”.

Era fácil oponer la penetración pacífica a la militar, la libertad de relaciones comerciales a la coacción o la violencia de la colonización al modo capitalista, pero desde el momento en que había que enfrentarse con los hechos, consideraba que no se podía dejar de reconocer que entre los dos extremos, es decir entre la sumisión por la fuerza de los pueblos colonizados y la libertad absoluta de relaciones económicas, había una gama de intermedios.

Vandervelde era partidario de analizar la diversidad de situaciones coloniales existentes. Además, se ponía en la situación sobre qué debían hacer los socialistas cuando alcanzaban el poder en países que tenían colonias o donde su poder era tal que podían influir en los gobiernos de esos mismos países. ¿Podían defender el abandono de las colonias? Había que diferenciar cada caso, pero, en general, dudaba de que se pudieran solucionar de una forma rápida la cuestión, o si se prefería, si la solución pasaba por la inmediata liberación de las colonias.

Eso podía darse en casos de pueblos que hubieran alcanzado un cierto grado de civilización. Pero, ¿eso se podía hacer con pueblos que no hubieran alcanzado conciencia nacional y que, en caso de ser abandonados, “volverían inmediatamente al estado salvaje” Y ponía el ejemplo del África Ecuatorial. Lo que debían hacer los socialistas era trabajar para asegurar a las poblaciones indígenas el máximo de autonomía compatible “con sus propios intereses y los intereses de la civilización”. Eso era la “política indígena” frente a la colonial dedicada, como había señalado, a la explotación de los pueblos colonizados. Ambas políticas podían llegar a acuerdos entre ambas, como ocurría cuando se votaban políticas sociales, aunque con espíritu distinto en los países europeos. Pero, en esencia, eran dos políticas antagónicas.

Hemos trabajado con el número del 5 de diciembre de 1913 de El Socialista.

Últimas noticias
Te puede interesar
Captura de pantalla 2026-03-30 130836

Tortura y maltratos físicos a niños en Gaza están cerca de oficializarse como crímenes de guerra

IPS Inter Press Service - Thalif Deen
Una mirada atras... Hemeroteca El Sol Noticias10 de julio de 2026
NACIONES UNIDAS –  El actual conflicto entre Israel y Palestina, que comenzó en octubre de 2023, se ha cobrado la vida de más de 73 600 palestinos y unos 1195 israelíes. Pero hay acusaciones generalizadas que imputan a Israel crímenes de guerra, genocidio, tortura y maltrato de los detenidos palestinos en las cárceles israelíes.
Lo más visto
Captura de pantalla 2026-06-22 134313

La apuesta por la escuela privada frente a la pública antes de la República

Eduardo Montagut
Erase una vez...10 de julio de 2026
Rafael Martínez, uno de los personajes más preocupados por la educación del socialismo español en las primeras décadas del siglo XX, publicó un artículo en junio de 1930 en El Socialista donde denunciaba el apoyo que recibía la escuela privada, esencialmente en manos de la Iglesia, frente a la pública, la que calificó de escuela democrática o escuela para todos.
Captura de pantalla 2026-06-23 095202

Cuarentenas

Eduardo Montagut
Erase una vez...13 de julio de 2026
Las cuarentenas son métodos de control para impedir la propagación de epidemias y que se han empleado desde la Edad Media.
Captura de pantalla 2026-06-29 104117

Desde Argentina "La calle era esto y nadie estaba mirando"

Ornitorrinco
Cultura y Ciencia13 de julio de 2026
“Mi almuerzo”, “Anoche el Congreso lucía así”, “Les muestro las fotos de este día”, “Todo listo para arrancar”, “Ahí va un claroscuro” (procede foto en blanco y negro), fotos de una peña, una selfie se cuela en la catarata de mensajes, textos e imágenes. “Volví a fotografiar una pizzería de Almagro donde solíamos reunirnos con mis amigos”, “Me puse a tomarle fotos a puertas”. Otra catarata de imágenes.
Por Shannon Prickett
 
Captura de pantalla 2026-07-02 112118

Si me pedís que vuelva otra vez donde nací: Mundial y migración

El Grito del Sur
Actualidad13 de julio de 2026
Casi uno de cada cuatro futbolistas del Mundial representa a un país distinto al que nació. Detrás de esa estadística aparecen historias de exilio, racismo, refugio y una contradicción cada vez más evidente: las mismas potencias que endurecen sus fronteras celebran a los hijos de la migración cuando visten la camiseta nacional.
Por Santiago Nunez
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email