
Patriotismo mal copiado.
Ernesto Vega Haller
Como en la época de estudios, copiar siempre sale caro, principalmente porque no entiendes lo que copias y por lo tanto no aprendes nada ni te será útil y esto le esta pasando a la derecha española.
Para empezar, copiar lo que hace la derecha americana sin pensar no es que hable muy bien sus capacidades, pero si además en esas copias perjudican a su país tampoco es muy patriótico. Así en esa comodidad y en ese patriotismo de segunda mano la derecha se ha tragado muchas guerras que podrían tener sentido en Estados Unidos pero que en España son una jugada contra tus propios intereses.
Comencemos por uno de los frentes más evidentes, querer ser patriota y defender los combustibles fósiles es comprensible en un país que produce petróleo y que además lo coge donde quiere a quien quiere. Pero en un país que no dispone de petróleo significa llevar a tu país a estar subyugado energéticamente (y por lo tanto en cualquier otro sentido) a los intereses de los países productores de petróleo. De la misma manera frenar las energías renovables en un país con gran potencial en todas estas energías es estar en contra de un país fuerte e independiente ante los vaivenes e intereses de los países productores. Aún así era más sencillo copiar el discurso que pensar un poco. Defender el petróleo y atacar alas renovables puede ser patriótico en Estados Unidos, pero ser una traición total a los intereses nacionales hacerlo en España.
También es evidente las políticas contra el cambio climático, incluso aunque decidas no creer a los expertos y mantener que ese cambio climático no existe es más sencillo apostar el futuro de tu país cuando no dependes tanto del clima como nosotros. Al menos actualmente nuestro país depende mucho del turismo, y no un turismo cualquiera, el turismo acude a nuestro país por el clima y por el ambiente. Si el clima cambia la gente seguirá yendo a Londres, nadie va a visitar Inglaterra por el clima, su gastronomía o su capacidad como anfitriones. Pero si España pierde su buen clima podría tener un problema. Parece una apuesta demasiado arriesgada que si se puede permitir un país enorme como los Estados Unidos.
Lo mismo pasa con Europa, te puede gustar más o menos la actual Unión Europea, pero si cae, la mayoría de los países europeos, por no decir todos estaremos al albur de lo que mande la potencia anglosajona. Y se puede pedir una reformulación de Europa sin tener que pedir su desaparición, pero las derechas actuales parecen que se encontrarían más cómodas con un país pequeño y acomodaticio a los intereses de los anglosajones.
La defensa del centralismo político también es algo extraña si miramos la historia de España, los periodos de máximo apogeo del poder hispano fueron en épocas en que el estado español era una unión de reinos, cada uno con sus peculiaridades y no un poder absoluto y centralizado desde Madrid, eso lo trajeron los borbones y no nos ha ido muy allá desde entonces. Si miramos la historia de España, el imperio hispano (con las limitaciones de la época) invento la multiculturalidad, la mezcla, y tomo de imperios anteriores la vida militar como herramienta de cohesión social, no el modelo elitista militar de academias americanas.
Otro caso es el doble rasero de poca tolerancia hacia otras religiones y un coqueteo morboso con el evangelismo una religión muy vinculada a los intereses de EEUU. O en factores culturales donde muchos se abren las venas por ver cualquier tradición supuestamente diferente, pero aplauden las anglosajonas, un claro ejemplo es el Halloween que es realmente una tradición más lejana a nosotros y que encima sustituye a una existente pero aún así es tolerada con simpatía. O el doble rasero a la hora defender el idioma español donde parece que la cabecera de su defensa la esta teniendo que asumir los países hispanoamericanos porque desde España parece más importante no importunar al gran naranjito (quizás la mascota este demasiado metida en nuestro subconsciente).
Habría que ver como se tomarían los proclamados héroes del patriotismo histórico ante tal seguidismo del poder anglosajón. Porque al fin y al cabo el modelo económico y cultural que esta defendiendo las derechas pujantes en Europa son totalmente sumisas a los intereses anglosajones y de sus corporaciones y no a las de sus países. Peor aún es ver como se trata a los territorios una vez hispanos, se mira con agrado que estos países sean colonias norteamericanas antes que independientes, no creo que los soldados de la guerra contra Estados Unidos estuvieran muy orgullosos hoy en día, supongo que preferirán ver a estos países hermanos tener su propia independencia y lazos fuertes con España a ser meras colonias yanquis, por mucha amenaza socialista que hubiera.
Por todo eso mal patriota es el actual votante de derecha en España, muchas de las principales políticas que están adoptando los partidos de derecha europeos (no solo españoles) van encaminadas a prolongar y asegurara los intereses de otros países y no de los propios, claro que se puede ser de derecha y patriota, pero las medidas más pujantes de la nueva derecha mundial van encaminadas a mantener el poder de Estados Unidos y sus elites, cosa que es hasta cierto punto natural y respetable pero asumiendo que no prima el interés nacional o el patriotismo. El análisis y el cribado de cuales de estas luchas son compatibles con una derecha coherente es un ejercicio que deben hacer los mismos votantes de derecha.


Exposición " Notas al pie. Cabello/Carceller"

Exposición "Conversaciones en paralelo"

El crimen prospera en la Amazonia y obstaculiza su preservación

¿Cuántos pares de zapatillas tenés? ¿Cuántos necesitás?

LA IA, LA VERDAD Y EL FUTURO DEL PERIODISMO EN UNA ENCÍCLICA.

El cainismo justificado y sus consecuencias injustas.



Periodista, abogado y analista político

Guinea Ecuatorial, la dictadura más larga del mundo

El Nuevo Esclavo – La Nueva Sociedad Esclavista Liberal


¿Quiénes fueron los protagonistas en las elecciones del 12 de abril de 1931?

Un dispositivo genera electricidad a partir del sol y la lluvia de forma simultánea



