Voto duro, voto blando.

Por eso, las campañas deben ser flexibles, adaptativas y capaces de leer el clima social. La segmentación entre voto duro y blando debe combinarse con otras variables: edad, territorio, nivel educativo, consumo mediático.

Opinión05 de febrero de 2026Salvador J. Suárez MartínSalvador J. Suárez Martín
Copilot_20260129_122413

En toda campaña electoral, los partidos se enfrentan a una pregunta clave: ¿a quién deben hablarle? ¿A los fieles, a los indecisos, a los que dudan, podrían cambiar? Para responder, los estrategas dividen principalmente al electorado en dos grandes bloques (aunque luego exista división dentro de ellos): el voto duro y el voto blando. Entender esta distinción no solo es útil para los equipos de campaña, sino también para los ciudadanos que quieren comprender cómo se construye el discurso político.

¿Qué es el voto duro?

El voto duro es el núcleo fiel de cada partido. Son los votantes que se identifican ideológicamente con una formación, que la defienden incluso en momentos de crisis, y que rara vez cambian de opción. No necesitan ser convencidos: ya están dentro. Suelen participar activamente en redes, en actos, y en la defensa pública del partido. En muchos casos, el voto duro está vinculado a una identidad política o cultural: no solo votan por ideas, sino por pertenencia.

¿Qué es el voto blando?

El voto blando, en cambio, es más volátil. Son personas que simpatizan con un partido, pero no lo apoyan de forma incondicional. Pueden cambiar de opción según el contexto, el candidato, el programa o incluso el clima emocional de la campaña. También incluye a los indecisos, los abstencionistas recuperables y los votantes que han cambiado de partido en elecciones anteriores. El voto blando es más difícil de movilizar, pero también estratégico: ahí puede existir margen de crecimiento o para debilitar al rival.

Copilot_20251002_135129La espiral del silencio: Miedo al aislamiento que calla la democracia.

Por lo que en realidad nos encontramos con, el voto duro del partido para el que realizamos campaña, el voto duro de cada uno de los otros partidos y el voto blando de cada partido que a su vez podría dividirse en el que podría votar a otro partido o el que simplemente se quedaría y en casa y por ultimo el que nunca va a votar.

Esta es la primera segmentación de publico que debemos tener en cuenta y aunque parece la más sencilla muchos no llegan a comprender sus realidades.

La distinción entre voto duro y blando aparece en manuales de estrategia electoral, estudios de sociología política y análisis de comportamiento electoral. 

Un ejemplo en la política española

Durante las elecciones generales de 2023, el PSOE centró parte de su campaña en movilizar su voto duro: apelaciones emocionales, defensa de derechos sociales, y confrontación directa con la derecha. Mientras tanto, Sumar intentó captar voto blando de antiguos votantes de Podemos, apelando a la renovación y al pragmatismo. Por su parte, el PP buscó consolidar su voto duro con mensajes de orden y estabilidad, pero también seducir al voto blando de Ciudadanos con promesas de gestión. Vox, en cambio, apostó por su núcleo duro, con mensajes identitarios y confrontativos y por desmovilizar el voto en general de otros partidos. El resultado mostró que quien logra activar su voto blando o desactivar el contrario sin perder el duro, gana terreno.

¿Cómo actuar en campaña?

La respuesta depende del momento y del contexto. En las fases iniciales, los partidos suelen reforzar su voto duro: consolidar la base, activar militancia, marcar perfil. Pero en la recta final, el foco se desplaza al voto blando: convencer, seducir, moderar el tono si es necesario. Las campañas más eficaces son las que logran hablar a ambos públicos sin contradicción. Ignorar el voto blando es renunciar al crecimiento. Ignorar el voto duro es perder el suelo. 

Además, hay que tener en cuenta que es importante desmotivar el voto ajeno no sólo activar el propio, un ejemplo de esto es como la ultraderecha cuestiona la democracia, la política y crispa el ambiente buscando no el voto a su favor sino lograr que mucho voto democrático se quede en casa. O por ejemplo como partidos evitan ciertos temas para no activar o movilizar el voto rival 

También hay que entender cuanto cuesta cada cuesta cada voto en esfuerzo y tiempo, esto es algo muy importante. En Campaña el tiempo, el esfuerzo y el dinero siempre es poco, es importante comprender cuanto de todo esto hay que invertir para cada voto. Es más rentable asegurar diez votos duros nuestros en una tarde que dedicar una tarde en quitar un voto, al contrario, pero, si logramos asegurar que ese voto blando, que podría ir a otro partido, va al nuestro, su valor es doble porque resta del rival y suma a nuestro favor.

ChatGPT Image 7 oct 2025, 09_07_47_11zon¿Hasta dónde puede resistir una sociedad absolutamente tolerante?

Hasta hace bien poco se asumía que el electorado era más complejo que nunca, que las identidades políticas eran más líquidas, y el voto blando había crecido en proporción. Pero en el actual ambiente de crispación y división se ha reforzado el voto duro y convertido el voto blando en un voto que, aunque puede moverse dentro bloque ideológico difícilmente cambiará de izquierda a derecha o viceversa. Las redes sociales, la sobreinformación, los bulos y la desafección han hecho que muchos votantes se muevan por emociones no por argumentos. Por lo que el voto blando del rival suele ser difícil de conseguir y normalmente a lo máximo que podemos aspirar es a que no acuda a votar.

Por eso, las campañas deben ser flexibles, adaptativas y capaces de leer el clima social. La segmentación entre voto duro y blando debe combinarse con otras variables: edad, territorio, nivel educativo, consumo mediático.

El arte de la campaña electoral está en saber a quién hablarle, cómo y cuándo. El voto duro da estabilidad una base conservarlo y movilizarlo es fundamental, pero el voto blando nos puede dar la victoria, tanto sea atrayendo voto de otros partidos, como activando el nuestro voto blanco que pretende quedarse en casa o desmotivando al voto contrario a ir a votar (desactivándolo o atrayéndolo o incluso dividiéndolo). Cada uno de ellos necesita un tratamiento diferenciado y especifico. Convencer sin traicionar, ampliar sin diluir, movilizar sin polarizar: ese es el reto. En tiempos de volatilidad y crispación, entender las capas del electorado es más importante que nunca. Porque todos los votos pesan igual, todos cuentan y cada uno cuesta.

 

Últimas noticias
Captura de pantalla 2026-01-08 083730

Balearic

El Sol Noticias - Cine
Cosas que hacer...05 de febrero de 2026

El museo TEA Tenerife Espacio de las Artes programa Balearic, un thriller de Ion de Sosa que cuenta la historia de un grupo de jóvenes retenido por tres perros dóberman dentro de la piscina de un chalé de lujo en el que se han colado en Mallorca.

Copilot_20260129_122413

Voto duro, voto blando.

Salvador J. Suárez Martín
Opinión05 de febrero de 2026

Por eso, las campañas deben ser flexibles, adaptativas y capaces de leer el clima social. La segmentación entre voto duro y blando debe combinarse con otras variables: edad, territorio, nivel educativo, consumo mediático.

Te puede interesar
webmail.elsolnoticias

ASESINOS NATOS

Antonio Morales
Opinión05 de febrero de 2026

El título del artículo es de una película de 1994 dirigida por la voz crítica del cine estadounidense, Oliver Stone, bajo un estilo de sátira, humor negro y crimen. Pero en el caso que nos ocupa...

Captura de pantalla 2026-02-02 140136

BOA: el futuro escrito sin el territorio

Javier Carbó
Opinión03 de febrero de 2026

Para muchas gentes de Teruel, la lectura del Boletín Oficial de Aragón se está convirtiendo en un ejercicio inquietante. Ya no es solo un trámite administrativo: es la forma más directa de asomarse al futuro de nuestro territorio. Y lo que se dibuja en sus páginas no invita precisamente al optimismo.

Captura de pantalla 2026-01-23 102146

SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS

Antonio Morales
Opinión02 de febrero de 2026

En estos tiempos donde el derecho internacional pero, también, el de los pueblos como ente en un determinado ámbito geográfico, está pasando a mejor vida, es necesario, conveniente, y hasta urgente que sepamos de qué hablamos...

Captura desde 2026-02-01 20-13-45

El voto rural a la derecha: ¿Contra sus propios intereses?

Sergio Santana Santana
Opinión02 de febrero de 2026

¿Existe salida a la contradicción? La pregunta que queda flotando es: ¿Hasta cuándo podrá sostenerse esta contradicción entre el voto rural y las políticas que perjudican a quienes habitan y trabajan en el campo europeo?

Captura de pantalla 2026-01-27 102814

JUEGO LIMPIO POR FAVOR

Javier Carbó Cabañero
Opinión28 de enero de 2026

Ahora que todo está polarizado y que cualquier cosa que digas parece buscar en la polémica rédito político, se nos plantean unas elecciones aragonesas planificadas desde Madrid con claros intereses que están lejos de nuestras casas.

Lo más visto
PSOE_antiguo.svg

El último gran debate del socialismo español

Eduardo Montagut
Erase una vez...04 de febrero de 2026

El PSOE ha sido un partido de intensos debates y polémicas internas desde sus inicios, tanto en cuestiones ideológicas y de estrategia política, como ante acontecimientos y coyunturas históricas en España y también en relación con el extranjero.

Captura de pantalla 2026-01-14 132247

Socialismo y médicos hacia 1931

Eduardo Montagut
Erase una vez...05 de febrero de 2026

"En nuestras investigaciones sobre la preocupación socialista por la sanidad e higiene nos acercamos a las vinculaciones entre médicos, política y sindicalismo"

Copilot_20260129_122413

Voto duro, voto blando.

Salvador J. Suárez Martín
Opinión05 de febrero de 2026

Por eso, las campañas deben ser flexibles, adaptativas y capaces de leer el clima social. La segmentación entre voto duro y blando debe combinarse con otras variables: edad, territorio, nivel educativo, consumo mediático.

webmail.elsolnoticias

ASESINOS NATOS

Antonio Morales
Opinión05 de febrero de 2026

El título del artículo es de una película de 1994 dirigida por la voz crítica del cine estadounidense, Oliver Stone, bajo un estilo de sátira, humor negro y crimen. Pero en el caso que nos ocupa...

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email