Durante la época imperial y colonial de Estados Unidos, los mapas fueron una herramienta muy importante para la política exterior. Ahora hemos visto a Trump usar mapas de Norteamérica bajo la bandera de Estados Unidos. ¿Hasta qué punto la cartografía es importante en su visión del mundo?
Trump es un presidente muy cartográfico. Es verdad que usa inteligencia artificial para hacer mapas, pero está muy interesado en la iconografía impactante que surge al ver un mapa de manera diferente. Ha habido momentos en nuestra historia en los que el país se expandió y una forma de acercarse a eso fue volver a mapearlos. Cuando el presidente McKinley, a quien Trump admira profundamente, estaba explicando su decisión de anexionar Filipinas, dijo algo como: “Lo pensé y decidí que deberíamos añadirlo al mapa de Estados Unidos”. Existe una recompensa visual inmediata en la captura de un territorio, y a muchos aquí les parece preocupante porque Trump disfruta de estos shocks.
Entonces, ¿sólo es propaganda sin valor geopolítico?
Está relacionado. Trump tiene ambiciones anexionistas, pero también disfruta de que Estados Unidos haya tenido el mismo aspecto sobre el mapa durante mucho tiempo y que ahora él lo pueda cambiar. La mayoría de la gente no es consciente de los otros territorios que Estados Unidos tiene bajo control fuera del bloque continental, pero también es cierto que el país se encuentra actualmente en el período más largo de su historia sin cambios territoriales. Se han mantenido durante mucho tiempo con la misma forma en el mapa, excepto por las bases militares. Y por eso a la gente le es llamativo que Trump diga: “Podríamos anexionarnos Canadá. Imagina qué aspecto tendrá entonces nuestro país y nuestro mapa”.


















