
Leemos en un digital del domingo que Tomás Roncero y Cristóbal Soria, contertulios del programa televisivo ‘El Chiringuito’, llegaron a las manos después de unos minutos de tensión, provocaciones e insultos. Creíamos que esa situaciones eran parte del pasado, cuando en algún partido de rivalidad local, comarcal o insular, las diferencias de criterio se liquidaban a empujones o puñetazos. Se ve que no: todavía hay seres irracionales y mal educados que no reparan estar en un escenario televisivo, ante muchos miles de espectadores, para despejar sus respectivos desasosiegos.















