
Hormigón, orcas y el concejal que se firmaba sus propias licencia - El Alisio no vota
Tacorón está a poco más de veinte kilómetros de donde estoy sentado. Una cala volcánica en el sur de El Hierro, espacio protegido, lava negra, agua azul oscuro, pardelas nidificando en las grietas, y uno de los últimos reductos del helecho lengua de serpiente, que tiene protección especial en el catálogo de especies amenazadas de España y Canarias. Un sitio al que la naturaleza tardó millones de años en darle el aspecto que tiene.
El Ayuntamiento de El Pinar, gobernado por el PSOE, ha decidido mejorarlo.
Con tres millones seiscientos mil euros de fondos europeos para "diversificar la oferta turística y reforzar el valor patrimonial y natural del municipio", el consistorio comenzó a instalar casi ochenta tumbonas de hormigón gris sobre el jable, junto a sombrillas y plataformas de cemento, destruyendo de paso campos de lava y alterando el hábitat del helecho protegido. La concejala de Turismo, Magaly González, explicó que las tumbonas son "movibles" y que, si bien están pensadas en hormigón y color gris, "después se les puede dar algún tratamiento". El tratamiento al que se refiere la concejala no quedó especificado, pero uno imagina que no es el mismo que lleva recibiendo el helecho desde el Pleistoceno.
Costas paralizó las obras. Más de seis mil setecientas personas firmaron pidiendo la retirada. Podemos Canarias exigió la demolición inmediata. La plataforma Salvar Tacorón lleva semanas en pie de guerra.
El Ayuntamiento de El Pinar, mientras tanto, recuerda que las tumbonas son movibles. Que se pueden mover. Que son de hormigón pero movibles. Que el hormigón gris admite tratamiento. Que todo forma parte de un plan de sostenibilidad turística en destino. Que los fondos europeos lo financian. Que es para diversificar.
Tres millones seiscientos mil euros de fondos europeos para la sostenibilidad medioambiental de El Hierro. Invertidos en tumbonas de hormigón gris sobre un helecho protegido en una cala volcánica de espacio natural protegido.
El queso de la suegra del Don está bueno. El vino también. La Unión Europea, en cambio, tiene sus momentos.
LA GALA DE LOS OCÉANOS
El cinco de junio, Día Mundial de los Océanos, el acuario Poema del Mar de Las Palmas de Gran Canaria, propiedad del Grupo Loro Parque, organizó una cena de gala benéfica con cuatrocientas personas, cuarteto de cuerda tocando a Bach y canapés para recaudar fondos destinados a proteger los cetáceos del Estrecho de Gibraltar mediante monitorización acústica. Autoridades, empresarios, científicos, representantes institucionales. Una noche de altura, en todos los sentidos.
Loro Parque, que organizó el evento, tiene en este momento seis orcas en tanques de hormigón en Tenerife. Su cría más reciente, llamada Teno, ya sale en los espectáculos. Organizaciones de protección animal de todo el mundo llevan años documentando el estrés crónico, las alteraciones conductuales y la reducción de esperanza de vida que produce el cautiverio en estos animales. Países como Francia, Bélgica y Canadá han prohibido la cría y explotación de cetáceos en cautiverio. Loro Parque dice que sus orcas están perfectamente y que los activistas engañan al mundo.
Mientras el cuarteto tocaba a Bach en el acuario, en Francia llevaban ya casi diecisiete meses dos orcas encerradas en el tanque de un parque cerrado. Wikie tiene veinticuatro años. Su hijo Keijo, once. Marineland Antibes cerró en enero de 2025 cuando la ley francesa de bienestar animal prohibió los espectáculos con cetáceos, con la previsión admirable de no haber pensado en qué iba a pasar con los animales que ya estaban dentro. Wikie y Keijo llevan casi año y medio en ese tanque esperando que alguien decida su futuro.
El Gobierno francés, que aprobó la ley para acabar con la explotación de orcas en cautiverio, ha llegado a la conclusión de que la mejor solución para Wikie y Keijo es mandarlas a Loro Parque, que ya tiene seis. La ley que debía sacarlas del cautiverio las manda al mismo sitio del que pretendía sacarlas. Hay en esto una coherencia circular que merece reconocimiento académico, aunque no del tipo que suele premiarse.
Loro Parque, por su parte, lleva meses diciendo que es "la única solución" para las dos orcas francesas, y organizando galas benéficas con cuarteto de cuerda para proteger los cetáceos salvajes del Estrecho de Gibraltar. Ambas cosas al mismo tiempo. Sin aparente incomodidad.
Le doy un trago al vino blanco de la suegra del Don y miro el Atlántico. La filantropía es un negocio curioso: sale más barato pagar un cuarteto de Bach que soltar las orcas.
EL CONCEJAL Y SUS PROPIAS LICENCIAS
En Telde, segunda ciudad de Gran Canaria, con más de ciento dos mil habitantes, el concejal de Vías y Obras del PP se llama Iván Sánchez y es arquitecto de profesión. Hasta aquí todo normal. Lo que resulta algo menos convencional es que, mientras ejercía de concejal de Vías y Obras del Ayuntamiento de Telde, presentó proyectos privados firmados por él mismo como arquitecto ante el mismo Ayuntamiento de Telde donde ejerce de concejal de Vías y Obras. El Ayuntamiento los aprobó.
Cuando el concejal de la oposición Héctor Suárez preguntó en el pleno de abril de 2025 si el alcalde tenía conocimiento de esa situación, el alcalde Juan Antonio Peña dijo que no. El acta oficial de la Junta de Gobierno Local, que es un documento del propio Ayuntamiento, dice que sí. Suárez lo señaló en el siguiente pleno. El alcalde dijo que Sánchez había dicho "quizás" en la sesión anterior. La grabación de esa sesión está disponible y en ella Sánchez no dice "quizás". Dice otra cosa. Suárez ha iniciado acciones legales.
El concejal Sánchez, mientras tanto, ha presentado un informe según el cual no incurre en incompatibilidad porque su actividad como arquitecto autónomo es compatible con su cargo público. El informe lo encargó él. Lo financió el Ayuntamiento. Y concluye que él no tiene problema.
Telde tiene ciento dos mil habitantes, varios barrios sin asfaltar desde la legislatura anterior y un concejal de Vías y Obras que se aprueba sus propios proyectos, niega haberlos presentado, y luego presenta un informe que dice que todo está bien. El alcalde confirma que todo está bien. El acta dice que no todo está bien. La grabación dice lo que dice. Y los vecinos de los barrios sin asfaltar siguen esperando.
El barco llegará con casi dos horas de retraso, que en Canarias no es un retraso sino una forma de vida. Me termino el queso, que estaba francamente bueno, y le doy otro trago al vino mirando la Seat Trans, que tiene la misma expresión que uno pone cuando lleva demasiado tiempo esperando algo que sabe que va a llegar tarde igualmente.
Esta semana, Canarias ha invertido fondos europeos para la sostenibilidad en tumbonas de hormigón sobre un helecho protegido. Ha organizado una gala para salvar los océanos en el acuario de una entidad que tiene seis orcas en tanques mientras negocia traer dos más. Y ha descubierto que en Telde el concejal de Vías y Obras se aprobaba sus propias licencias, el alcalde lo negó, el acta dijo lo contrario y hay una grabación de por medio que nadie parece tener prisa en escuchar.
El alisio sopla. Como siempre, a favor de los mismos.
Carmelo "Melo" D.H. es periodista. Fue periodista. Sigue siéndolo, aunque esta semana la suegra del Don le ha alimentado mejor que cualquier nota de prensa institucional del archipiélago.


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