La geografía también explica este giro de Madrid a Rabat. Marruecos comparte con España una posición estratégica privilegiada en el estrecho de Gibraltar, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo y un punto clave para el suministro energético europeo. En los últimos años, Rabat ha aprovechado esta ventaja para reforzar su peso logístico gracias a infraestructuras como Tánger Med. El puerto ya supera a Algeciras y Valencia en volumen de carga y se ha convertido en un gran centro comercial del Mediterráneo.
Mientras las relaciones entre Madrid y Washington atraviesan uno de sus momentos más tensos en décadas, Rabat ha aprovechado para presentarse como un aliado más fiel, flexible y alineado con los intereses estadounidenses en la región. Marruecos no sólo está modernizando su ejército y bases militares, como la de Benguerir, sino que también busca posicionarse como el principal aliado de Estados Unidos en el Mediterráneo occidental, en detrimento de España.


















