
Frente el aluvión de información, declaraciones y gestos podemos tratar de vislumbrar un posible nuevo orden mundial. Es un ejercicio de política ficción y como todos estos ejercicios tiene mucho de adivinación, principalmente porque cada acción o reacción puede cambiar completamente el panorama y convertir cualquier predicción totalmente racional, factible o real en una locura y, al contrario





























