Insultos encadenados (y ahora, riñas)

Leemos en un digital del domingo que Tomás Roncero y Cristóbal Soria, contertulios del programa televisivo ‘El Chiringuito’, llegaron a las manos después de unos minutos de tensión, provocaciones e insultos. Creíamos que esa situaciones eran parte del pasado, cuando en algún partido de rivalidad local, comarcal o insular, las diferencias de criterio se liquidaban a empujones o puñetazos. Se ve que no: todavía hay seres irracionales y mal educados que no reparan estar en un escenario televisivo, ante muchos miles de espectadores, para despejar sus respectivos desasosiegos.
Opinión06 de octubre de 2025Salvador García LlanosSalvador García Llanos
pexels-olly-3760790 (1)

Leemos en un digital del domingo que Tomás Roncero y Cristóbal Soria, contertulios del programa televisivo ‘El Chiringuito’, llegaron a las manos después de unos minutos de tensión, provocaciones e insultos. Creíamos que esa situaciones eran parte del pasado, cuando en algún partido de rivalidad local, comarcal o insular, las diferencias de criterio se liquidaban a empujones o puñetazos. Se ve que no: todavía hay seres irracionales y mal educados que no reparan estar en un escenario televisivo, ante muchos miles de espectadores, para despejar sus respectivos desasosiegos.

El episodio no es más que la explosión en el espectro deportivo de la tensión y tirantez que se vive en la España de nuestros días, casi desde que la pandemia habitó entre nosotros y las diferencias políticas -por no saber los conservadores aceptar las democráticas y constitucionales reglas del juego- se han acentuado, también en los foros mediáticos, hasta hacer irrespirable -por no decir insoportable- el clima y la convivencia, el respeto y la tolerancia. ¡Qué lástima! Democracia en decadencia, fortaleciendo de paso el radicalismo, populismo y la intransigencia. Sobran tacos, insultos sistémicos, groserías--- Y ahora, también, riñas.

En nuestro país, ya se descalifica e insulta al presidente del Gobierno y a otros líderes políticos como si nada. Se ha convertido en moneda corriente mientras aumenta la circulación. No son expresiones cualesquiera, no crean. “¡Pedro Sánchez, hijo de puta”!, corean en cualquier rincón de cualquier manifestación o concentración. El problema es que se ha contagiado a los medios donde hay programas y tertulias no con sesgo sino claramente teñidos de de una determinada tendencia. Imágenes con sonido ambiente sobran. ¡Ah! la libertad editorial y en el sector privado que cada uno diga lo que quiera y cada palo aguante su vela, reza la cada vez más interesada argumentación. Pero ahí está la intensidad de la polarización.

Es probable que recuerden el caso de María Pastor, una candidata sevillana del partido de ultraderecha Vox al Senado. Se ha dirigido varias veces al presidente del Gobierno con una expresión de tres palabras conocida por todo el mundo, pero que el decoro aconseja pronunciar lo menos posible. En octubre del año pasad orespondía así a un tuit de Pedro Sánchez, de forma que este pudiera leerlo: “Hijo de puta, vas a liberar a terroristas [...]. Al final te ha votado Txapote, cabrón (sic)”. No es un comentario aislado. En diciembre, Pastor volvió a insultarlo, con la misma mención a su madre, otra vez acudiendo directamente a él. En enero defendió que en la cabalgata de Reyes de la capital andaluza se hubiera coreado ese insulto contra el jefe del Ejecutivo. “Pedro Sánchez, hijo de puta”, se reafirmaba. Pero María, mujer, un poco más de delicadeza. Porque se ve que educación no te falta. O no tienes, simplemente.

Claro que otras figuras de Vox de la ultraderecha rampante, con un perfil mucho más alto, insultan con frecuencia y sin ningún disimulo posterior. Y no hay consecuencias. “Hay una banda de hijos de puta en el poder que echa a los españoles y se trae a musulmanes”, escribió en ‘X’ el 2 de abril el eurodiputado Hermann Tertsch para comentar una información crítica con el Gobierno. A Tertsch alguno le ríe las gracias, si es que se puede aplicar este término a sus dichos. Dichos de europarlamentario. Ofrece con ello un ejemplo extremo de una creciente tendencia al insulto desde las tribunas o trincheras de Vox. Es una pauta que no se limita a llamar a Sánchez “traidor”, “corrupto”, “golpista”, “tirano”. Todo eso es ya rutinario, como la xenofobia o el desprecio a las víctimas del franquismo. Lo repasado en ese y otros artículos, verbales o en redes, indica que Vox se ha instalado un peldaño más arriba y recurre a un uso sistemático de la denigración, la ofensa malsonante, la grosería, la manipulación de nombres y adjetivos con efecto despreciativo, la presentación de los adversarios como enfermos o criminales.

“Psicópata descerebrado”, llama Vox al jefe del Gobierno en sus redes. “Psicópata” es un adjetivo habitual referido al presidente. Lo usa el líder de Vox, Santiago Abascal, que afirma que Sánchez es un “sátrapa” que “se ríe como un psicópata” mientras “disfruta de cada pandemia, de cada DANA, de cada guerra”. Al presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, Abascal lo llama “Juanma Moruno” por destinar ayudas a extranjeros. “Moruno” es por “moro”, término despectivo para los musulmanes que otra dirigente de Vox, Rocío de Meer, usa tal cual referido a un marroquí detenido en Almería.

Otro ejemplar, uno que ha pasado por todas las banderías o todos los partidos, PSOE incluido, el europarlamentario Juan Carlos Girauta, compara a la ministra María Jesús Montero, por su forma de hablar, con Chiquito de la calzada. A José Luis Rodríguez Zapatero lo llama “canalla”. Es otro insulto usual. Tertsch lo emplea contra Sánchez, el “canalla supremo”, al frente de sus “sicarios”. De haber estado en una “cárcel de Franco”, añade, Sánchez “habría engordado”. Hay mensajes prácticamente diarios en ese tono. Nunca son desautorizados ni rectificados. Total…

El periodista Ángel Munárriz, que ha trabajado en El Correo de Andalucía, Odiel Información, El Mundo de Andalucía y Público, guionista del documental televisivo sobre corrupción titulado ‘Malas compañías’, colaborador de la SER, Telecinco e Infolibre, afirma en un trabajo aparecido en este digital que “Vox no es en absoluto la única razón por la que la política española no es un salón versallesco”. Y detalla: Alvise Pérez llama “parásito” al ministro Óscar Puente y se permite preguntar a Alegría si su nombramiento como ministra se debe a su “vida sexual”. Varios grados por debajo, el alcalde de Badalona, Xavier García-Albiol, del PP, llamó “analfabeta” a la vicepresidenta María Jesús Montero. También meses atrás, un compañero suyo, diputado del PP en las Cortes valencianas, José Ramón González de Zárate, comparó a varias líderes del PSOE con diferentes tipos de perra. Isabel Díaz Ayuso jamás retiró un “hijo de puta” a Pedro Sánchez leído en sus labios en la tribuna de invitados del Congreso en 2023. Al contrario, le dio alas con su reconversión “me gusta la fruta”, jaleado en numerosas ocasiones en medio de las carcajadas del portavoz y contertulio Alfonso Serrano.

Pero por intensidad, continuidad y número de voces, Vox “juega en otra liga”, profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad Pompeu Fabra, que investiga el impacto de las nuevas tecnologías sobre la democracia. “No es que en los demás partidos todos sean duques, pero Vox y toda la extrema derecha europea, y diría que mundial, coinciden en un plan para empujar el debate público en esa dirección”, añade Martí, que recuerda que ya en 2017, cuando montó ‘The Movement’ para coordinar a fuerzas extremistas del derechío, el teórico trumpista Steve Bannon defendía una estrategia de máxima beligerancia en el lenguaje.

Dentro de Vox, cita Munárriz, Tertsch es el más desenfrenado. De Patxi López dice que es conocido como “el hijo lelo de Lalo”. A Pablo Iglesias lo llama “imbécil”. Como europarlamentario que es, Tertsch tiene vocación internacional. Al presidente francés, Emmanuel Macron, lo pone de “majadero”. Los irrespetos no se limitan a los rivales políticos, también se dirigen contra periodistas y medios. ¿Algunos ejemplos? Ha hecho fortuna llamar a Silvia Intxaurrondo, de TVE, “Silvia Intxahurraco”. Girauta dice que la agencia EFE se llama así por “felatrices”, afirma que la audiencia de un programa de Cuatro tiene un “alto índice de gilipollas” y escribe que La Vanguardia es “una mierda de medio parasitario”. Tertsch llama “rata” a uno de los periodistas del rotativo catalán. David Broncano es un “bufón”, dice el parlamentario andaluz Ricardo López de Olea. Para Tertsch, el cómico con programa en TVE es “gentuza”.

La conclusión es clara. En palabras de Martí, de la Pompeu i Fabra, cree que atiborrar el debate de insultos y tacos está lejos de ser anecdótico, o meramente relevante en el plano formal. Al “deteriorar la esfera pública”, esta conducta forma parte de la “tormenta perfecta” que atraviesan hoy las democracias, afirma. “Hay una parte de la población, sobre todo joven, que se informa por redes y acaba creyendo que la política es algo en lo que está permitida la falta de respeto y no cabe el debate veraz y argumentado”, afirma el investigador, que sostiene que ello redunda en una “futbolización de las adhesiones partidistas” (veáse el caso con el que arranca esta entrada).   La solución, insiste, no es “prohibir”, respuesta que agudiza el “victimismo” de la extrema derecha, sino criticar con argumentos y dar alternativas.

Últimas noticias
20260714_TrumpMindial

Mundial de 2026: cómo la FIFA ha convertido el evento deportivo en una herramienta del poder autoritario

Theconversation.com - David Alvarado
Actualidad14 de julio de 2026
Lo que la ciencia política identifica como personalist rule –gobierno por acumulación de lealtades individuales, no por procedimientos institucionales– define con precisión el estilo Infantino: remunera a 211 federaciones nacionales mediante el programa Forward y las fideliza, vacía los órganos de control independientes y no rinde cuentas ante ningún mecanismo democrático real. La captura institucional –proceso por el que una organización pierde su mandato original para servir a intereses de quienes la controlan– es completa.
Captura de pantalla 2026-06-23 100252

Los avances electorales locales de los socialistas a comienzos del XX

Eduardo Montagut
Erase una vez...14 de julio de 2026
El Socialista constituye una fuente fundamental para conocer los avances electorales que los partidos socialistas tenían en los distintos tipos de elecciones, ya fueran generales a los parlamentos nacionales, ya a los de estados en los países con estructura federal, y, por fin, en el nivel local o municipal.
Te puede interesar
260706_IdeologíaBondad

La ideología del bien

Salvador J. Suárez Martín
Opinión06 de julio de 2026
Supongamos que nos olvidamos de los vectores tradicionales, de las definiciones más eruditas y buscamos la ideología que quiero que me defina, la ideología de lo correcto, la ideología de lo menos malo, incluso la ideología del bien.
Captura de pantalla 2026-06-22 113025

La hostilidad contra el voto electoral

Surcos
Opinión02 de julio de 2026
Durante las últimas tres décadas, América Latina ha vivido una intensa pelea política entre proyectos que buscan ampliar derechos sociales, fortalecer el papel del Estado y reducir desigualdades, y sectores económicos, mediáticos y políticos que defienden modelos más conservadores o neoliberales. En este escenario, las elecciones han sido fundamentales, pero no siempre suficientes.
Por José A. Amesty Rivera
Captura de pantalla 2026-06-30 100953

El Mundial 2026: ¿hacia el Mundial de la vergüenza?

Surcos
Opinión01 de julio de 2026
Cada cuatro años, una parte del mundo pareciera suspenderse obnubilada, a la suerte de 22 jugadores persiguiendo una bola en un terreno de juego durante las cuatro semanas que dura el campeonato mundial de fútbol, que organiza la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).
Por Nicolas Boeglin
Lo más visto
Captura de pantalla 2026-06-22 134313

La apuesta por la escuela privada frente a la pública antes de la República

Eduardo Montagut
Erase una vez...10 de julio de 2026
Rafael Martínez, uno de los personajes más preocupados por la educación del socialismo español en las primeras décadas del siglo XX, publicó un artículo en junio de 1930 en El Socialista donde denunciaba el apoyo que recibía la escuela privada, esencialmente en manos de la Iglesia, frente a la pública, la que calificó de escuela democrática o escuela para todos.
Captura de pantalla 2026-06-23 095202

Cuarentenas

Eduardo Montagut
Erase una vez...13 de julio de 2026
Las cuarentenas son métodos de control para impedir la propagación de epidemias y que se han empleado desde la Edad Media.
Captura de pantalla 2026-06-29 104117

Desde Argentina "La calle era esto y nadie estaba mirando"

Ornitorrinco
Cultura y Ciencia13 de julio de 2026
“Mi almuerzo”, “Anoche el Congreso lucía así”, “Les muestro las fotos de este día”, “Todo listo para arrancar”, “Ahí va un claroscuro” (procede foto en blanco y negro), fotos de una peña, una selfie se cuela en la catarata de mensajes, textos e imágenes. “Volví a fotografiar una pizzería de Almagro donde solíamos reunirnos con mis amigos”, “Me puse a tomarle fotos a puertas”. Otra catarata de imágenes.
Por Shannon Prickett
 
Captura de pantalla 2026-07-02 112118

Si me pedís que vuelva otra vez donde nací: Mundial y migración

El Grito del Sur
Actualidad13 de julio de 2026
Casi uno de cada cuatro futbolistas del Mundial representa a un país distinto al que nació. Detrás de esa estadística aparecen historias de exilio, racismo, refugio y una contradicción cada vez más evidente: las mismas potencias que endurecen sus fronteras celebran a los hijos de la migración cuando visten la camiseta nacional.
Por Santiago Nunez
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email